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domingo, 11 de octubre de 2015

Peruano del milenio: seguimos tu ejemplo

Miguel Grau: rasgos de personalidad
Jean Jesu Doig Camino*


“El servicio de los buques y particularmente el de
la Marina de Guerra, necesita hombres […] llenos de abnegación, de costumbres severas y dedicados a su profesión.”
Miguel Grau, Memorias de 1878



RESUMEN

Este artículo, en una aproximación inicial pretende identificar los cinco grandes rasgos o dimensiones básicas en la descripción de la personalidad de Miguel Grau, al vincular actos y actitudes con comportamientos, orientando este empeño en tres fuentes de estudio e investigación: hechos históricos relevantes, documentos trascendentes propios del personaje y experiencias sensibles de sus estudiosos, con el compromiso posterior de profundizar la investigación de nuevas fuentes que permitan promover y perfeccionar el estudio y conocimiento del héroe máximo del Perú, a fin de contribuir a facilitar el camino a quienes están llamados a seguir su ejemplo. 



Introducción

Estudiar los rasgos de personalidad del paradigma de talla nacional y mundial, caracterizado en mayor medida por sus hechos que por su discurso, implica investigar con exhaustivo esfuerzo la estrecha vinculación entre sus acciones y actitudes respecto del comportamiento que caracterizó su actuar, pues sólo así podremos conocer mejor al personaje, con el propósito de orientar mejor nuestros propios pasos en la dirección cierta, al estar llamados a seguir su ejemplo.

Este breve ensayo pretende identificar los principales rasgos de la personalidad de Miguel Grau por sucesivas aproximaciones a sus elementos componentes, orientando el empeño inicial en establecer relaciones en tres fuentes de estudio e investigación: hechos históricos relevantes, documentos trascendentes propios del personaje y experiencias sensibles de sus estudiosos, con el compromiso luego de profundizar la investigación de nuevas fuentes que permitan perfeccionar el estudio abordado.

El estudio de rasgos de personalidad se ubica en el campo de la psicología, y este empeño inicial se centra en aplicar el modelo básico de las cinco dimensiones o características universales de la personalidad que distinguen a los seres humanos con claridad: extroversión, afabilidad, escrupulosidad, estabilidad emocional y cultural, aspectos fundamentales de la personalidad aplicables a individuos de nuestra cultura occidental y cristiana.

Cabe señalar, que aun cuando los rasgos que describen conductas pueden ser comunes a muchas personas, cada personalidad individual representa una caracterología propia, de un proyecto de vida único e irrepetible; sin embargo, son rastros de valiosas experiencias para diseñar y construir nuevos proyectos personales. En el caso de Miguel Grau su personalidad se proyecta en síntesis en el epígrafe de este artículo.


1. Relaciones conceptuales: rasgos y elementos de la personalidad

Identificamos los cinco grandes rasgos o dimensiones que contienen los aspectos más sobresalientes de la personalidad de Miguel Grau, a través de sus elementos componentes, los mismos que vinculamos con acciones y actitudes respaldadas por testimonios y percepciones contenidos en las fuentes documentales de investigación exploradas.

Los elementos componentes relacionados con tales rasgos que ha priorizado este estudio por comportamientos son: en extroversión, enérgicos, asertivos, seguros, ingeniosos, emprendedores y optimistas; en afabilidad, comprensivos, generosos, modestos, íntegros, afectuosos y realistas; en escrupulosidad, organizados, confiables, perseverantes, decididos, mesurados y consistentes; en estabilidad emocional, no excitables, no emotivos, autónomos e individualistas; en lo cultural, intuitivos, inteligentes, y creativos. (Morris 2001: 459)

El vocablo extroversión, tomado de la lengua inglesa por la fuente documental de referencia, ha sido interpretado en la lengua española como sinónimo de alteridad para este estudio, por la acepción de la palabra, en el sentido del interés y preocupación para con otras personas fuera de uno mismo.

Los elementos del rasgo estabilidad emocional no excitables y no emotivos, han sido agrupados en este ensayo en el concepto de resilientes, en razón a la naturaleza común de ambos caracterizada por el autocontrol emocional en lo adverso y favorable.

En síntesis, y como colofón de los rasgos de personalidad identificados finalmente, han sido agrupados en dos dimensiones primordiales relacionadas entre sí, con la pretensión de reflejar el perfil de Miguel Grau desde un enfoque total e integrado, pensando que el ejemplo arrastra.


2. Hechos históricos relevantes: asertividad, integridad e inteligencia

Dos páginas de la historia que dan muestra nítida de las acciones y actitudes de Miguel Grau son: Iquique y Angamos, las mejores pruebas de las dimensiones de alteridad y afabilidad, por asertivo e íntegro marino y ciudadano, patriota y cristiano,  que en los extremos de una nefasta guerra fratricida deja para los suyos y la humanidad sus más preciados valores de dignidad y humanismo.

La actitud de Miguel Grau respecto de tales hechos históricos se cristaliza en la percepción de Ella Dumbar Temple cuando señala: “hermoso testimonio de esta faceta humanista de Grau, es el consignado en su carta a su cuñada, Manuela Cabero de Viel, en la cual le confiesa que está cada vez más contrariado de no ver el término de esa guerra que él siempre ha considerado fratricida o guerra civil” (1979: 32).

Sobre el íntegro actuar de Miguel Grau, Manuel González Prada subraya: “…que es encomiable la íntima unidad de vida que se advierte en el comandante del Huáscar: lo privado y lo público, el marino y el padre de familia, el ciudadano y el esposo, todo integra una sola manifestación de inteligencia, conducta y afecto”  (citado en De la Puente 2003: 234).

Es recurrente la percepción del actuar cristiano de Miguel Grau cuando José Agustín de la Puente Candamo señala: “Grau es un creyente en la Iglesia Católica, y vive las virtudes naturales y las cualidades del hombre cristiano. Amigos cercanos como José Antonio Roca y Boloña, Carlos Elías o el padre Gual, son muestra del ambiente en el cual transcurre su vida. Francisco Paz Soldán […] cuenta que Grau se confiesa con el padre Gual en los descalzos, y sale del Callao con el convencimiento de que su muerte no está lejana”  (2003: 236).

Guillermo Thorndike Losada es concluyente cuando narra: “terminaba  marzo y el capitán Grau se presentó temprano ante monseñor José de Eslava, provisor del arzobispado de Lima, a informar su deseo de contraer matrimonio con Dolores Cabero, […] bajo juramento Miguel Grau dijo ser natural de Piura. Hijo de Juan Manuel Grau y de Luisa Seminario. Soltero y católico, apostólico y romano” (2006: 838).


3. Acciones y actitudes solidarias e intuitivas: comprensión, inteligencia  y creatividad

En los rasgos de alteridad y afabilidad identificamos un elemento básico de la personalidad de Miguel Grau: su sensibilidad comprensiva para con el hermano en estado de guerra, y en su dimensión cultural el elemento intuitivo, inteligente y creativo por la integración sudamericana.

La guerra del Pacífico fue una guerra fratricida porque enfrentó  hermanos muy queridos en el círculo de la familia de Grau, quien al escribir a Manuela Cabero de Viel remarcó: “al cielo le pido que me separe siempre de la “Chacabuco”,  porque para mí sería siempre la más grande desgracia tener que combatir con Viel a quien tanto quiero”  (citado en Arosemena 1975: 168).

Por otro lado, esta nefasta guerra enfrentó naciones hermanas que sellaron su independencia con acciones aliadas en el mar en “Abtao” y “Dos de Mayo” en 1866. El combate naval de “Abtao” consagró a Miguel Grau como héroe americano, paradigma de liderazgo con visión de futuro empeñado en el ideal de integrar una sola nación sudamericana.

Miguel Grau deja testimonio escrito de su actitud intuitiva y creadora en la proclama del Comandante General de la Marina en 1877 (Arosemena 1975: 116).  Inteligencia y creatividad que es percibida como: “un bello texto de Grau escrito en 1876 [1877] presenta un desarrollo teórico sobre el porvenir de la Marina en todos los pueblos, y más en las repúblicas nuestras, que él imagina unidas, con una institución naval al servicio y para la defensa de esa unión” (De la Puente 2003: 238).

Sir Clement Markham, dice de Miguel Grau: “… que debió ser rudo, resultó por el contrario, afable, ingenioso y hábil […] que conocía dos lenguas extranjeras y que sin presunción sino con encantadora sencillez podía hablar de lugares y de gente remotos, conocidos gracias a servicios prestados en buques cuyos nombres y aventuras nos es dado a saber merced a esa relación que está guardada en el Archivo Histórico de la Marina” (citado en Romero 1984: 30), percepción de sustento para identificar elementos primordiales del rasgo cultural de la personalidad de Miguel Grau.

  
4.  Acciones y actitudes humanitarias: mesura, consistencia, perseverancia y confiabilidad

Los hechos del almirante Miguel Grau en la guerra del Pacífico tienen su máxima expresión en el combate naval de Iquique, por su acción humanitaria para con los heridos y náufragos enemigos, a quienes ordena rescatar y poner a salvo; así como, por su actitud prudente y protectora para con las personas y poblaciones que no participaban en combate. Geraldo Arosemena Garland precisa: “los botes del ‘Huáscar’ recogieron a 62 náufragos, la totalidad de los  sobrevivientes de una tripulación de 198 hombres. Del pecho de los rescatados en la cubierta del ‘Huáscar’, salió un grito estentóreo: ¡viva el Perú generoso!” (1975: 157).

Luís Uribe, teniente de la Armada de Chile, relata en una comunicación al Comandante en Jefe de la Armada, fechada en Iquique el 29 de mayo de 1879: “los botes del huáscar recogieron del agua a los sobrevivientes y en la tarde del mismo día fuimos desembarcados en Iquique en calidad de prisioneros” (citado en De la Puente 2003: 292).

La acción humanitaria de Iquique (1879), se adelanta en 70 años a la firma de los cuatro convenios de Ginebra del Derecho Internacional Humanitario (1949) vigente, y constituye un hecho de dimensión mundial por el aporte de humanizar los actos de guerra, precediendo los acuerdos contenidos en la segunda convención de Ginebra sobre heridos, enfermos y náufragos de las fuerzas armadas en el mar, donde el “… llamado marítimo constituye una extensión del convenio de Ginebra para aliviar la suerte de los heridos y enfermos de las fuerzas armadas en campaña, cuyas disposiciones adopta la guerra marítima” (Cruz Roja 1970: 11).

Las acciones y actitudes humanitarias que consagran la vida y obra del almirante Miguel Grau como paradigma internacional del «Derecho de la
Guerra», son muestra de mesura, consistencia y perseverancia aspectos que configuran el principal elemento de confiabilidad del rasgo de escrupulosidad en su personalidad, pues a remarcar: “su comportamiento, siempre fiel a las más prestantes tradiciones de honor y caballerosidad, fue la expresión de su hondo y arraigado humanismo. A lo largo de todo el conflicto bélico no se apartó de las normas del derecho internacional y de gentes, inspiradas  en las concepciones éticas de raíz medieval y victoriana…” (Dumbar 1979: 31).



5. Actos y actitudes de abnegación y modestia: consistencia, perseverancia y resiliencia

El capitán Arturo Prat comandante de la corbeta «Esmeralda», quien cae abatido en combate sobre la cubierta del «Huáscar», y que luego es reconocido como el máximo héroe naval chileno, por ser héroe americano en la lucha peruano-chilena contra el dominio español, y patrono de la Armada de Chile por su valerosa acción, es muestra del trato magnánimo del vencedor para con el adversario digno y consecuente con sus valores, hecho que configura elementos de consistencia y perseverancia, conforme se comprueba en el epistolario de Grau a la señora Carmela Carvajal viuda de Prat. En esta dura prueba: “¿Qué representa el combate de Iquique?  Se pierde ese día, y a millas de distancia, un barco poderoso, pero se gana una manera limpia de combatir...” (De la Puente 2003: 298).

El sacrificio de Miguel Grau y la dotación del monitor «Huáscar» en el combate naval de Angamos, es testimonio de vida que consagra el mejor legado que un marino puede dejar a su patria y futuras generaciones: resiliencia y perseverancia de un espíritu acerado que no fatigó en aprender y enseñar a vivir y morir con dignidad, dominando siempre adversidades en la incertidumbre o en la violencia, saliendo fortalecido y alcanzando un estado de excelencia profesional y personal, como hombre de bien en familia o como ciudadano diligente para con su nación.

Héctor López Martínez es concluyente al decir: “este hombre, sin embargo, no era un santo ni tampoco un anacoreta aislado del mundo y sus contingencias. Por lo contrario, su existencia fue dura y azarosa, rebosante de experiencias y de humanidad, dándonos desde niño una magistral lección de cómo se pueden superar limitaciones y dificultades hasta lograr un bagaje espiritual que lo convirtió en modelo de virtudes ciudadanas ante sus contemporáneos y la posteridad” (2011: 19).

No es ánimo de este artículo idealizar al personaje, como “nunca ha sido ánimo de la historiografía peruana […] transformar a Miguel Grau en una suerte de mito orientado a enaltecer al hombre perfecto” (De la Puente 2003: 237), porque se pretende reflejar el perfil de Miguel Grau con un enfoque total e integrado. En consecuencia, también se estudian actos y actitudes en la vida del héroe que configuran elementos discutibles de egoísmo y rebeldía, que podrían atribuirle bajas puntuaciones en los rasgos de afabilidad y escrupulosidad, respectivamente.

Actos y actitudes de excepción que podrían afectar tales rasgos de personalidad son la decisión de Grau por la defensa del orden legal y de la constitución en el caso de los hermanos Gutiérrez, en el apoyo a Vivanco contra Castilla, en el levantamiento contra Pezet, su oposición al mando del almirante Tucker y en la postura contraria a la revolución de García y García, donde nos deberíamos ubicar en el discurrir del pensamiento político de Grau. (De la Puente 2003: 240)

Igualmente, en el campo de la actividad privada y personal es discutible la intervención de Grau como capitán de buque mercante dedicado al negocio de colonos de la Polinesia (Ortiz 2003: 109-110),  así como errores y tropiezos en la relación de amistad con Aurelio García y García. Sin embargo, se trata de hechos que ponen a prueba “la fortaleza del hombre que defiende su honor, su rectitud y su dignidad” (De la Puente 2003: 238).

Aciertos o yerros en actos y actitudes que por excepción confirman los rasgos o dimensiones humanas de Miguel Grau de afabilidad y equilibrio emocional, son pruebas valorables que resisten intenciones y propósitos de contribuir a que Grau se vaya “alejando cada vez más de su naturaleza profundamente humana, convirtiéndose en una suerte de semidiós, en el cual todo es perfecto” en clara advertencia de Jorge Ortiz Sotelo (Ortiz 2003: 21-22).

En suma, resiliencia y perseverancia son elementos primordiales que sustentan el rasgo de estabilidad emocional en la personalidad de Miguel Grau al mostrar magnanimidad en la victoria y serenidad en la derrota. La percepción del ilustre historiador Jorge Basadre que pondera elementos de este rasgo, señala: “… aparece sencilla y serena la figura del piurano modesto que era también un cristiano viejo y un criollo auténtico” (Basadre 1984: 160).


6.  Sentido del deber y vocación de servicio: organizado, decidido, consistente y perseverante

El sentido del deber y la vocación de servicio de Miguel Grau son expresiones inequívocas del principio de institucionalidad que rige su vida y pensamiento. El testimonio de Iquique y Angamos no sólo significa para los peruanos el paradigma de la dignidad que fortalece su autoestima sino el paradigma de peruanidad que la motiva, porque representa el cambio histórico de una patria que renace por sí misma y se crece en la adversidad, aprendiendo para siempre que unida jamás será vencida.

Miguel Grau señala: “al servir a la nación, no he seguido por cierto mis propias conveniencias, ni los intereses de mis hijos a quienes si no les dejo una fortuna, mañana les dejaré a lo menos un nombre modesto, pero limpio” (El Nacional, Lima, 20/3/1874) (citado en De la Puente 2003: 203).

Elementos de organización y decisión se sustentan en la percepción que sigue: «así, habla del “vehemente deseo de servir a mi patria y de cumplir estrictamente con mi deber”. El deber y el servicio son dos conceptos que en la vida de Grau están entremezclados; sirve a su país a través del cumplimiento del deber y lo hace sin ostentación, ni enaltecimiento especial, como un acto de regularidad en su vida, y con el apoyo de un patriotismo intenso y muy sincero»  (De la Puente 2003: 234).

La vocación de servicio de Miguel Grau se convierte en pensamiento guia para las futuras generaciones de marinos y se hace explícito cuando puntualiza en sus «Memorias de 1878»: “El servicio de los buques y particularmente el de la Marina de Guerra, necesita hombres […] llenos de abnegación, de costumbres severas y dedicados a su profesión.” (citado en Arosemena 1978: 55)

El sentido del deber y la vocación de servicio de Miguel Grau sustentan elementos de organización, decisión, consistencia y perseverancia que configuran en conjunto el rasgo de escrupulosidad en su personalidad.


7. Sacrificio y conquista: alteridad, afabilidad, escrupulosidad, equilibrio emocional y cultural

Los ciudadanos y marinos herederos de las glorias de Miguel Grau llamados a seguir su ejemplo, recordamos en las letras del himno institucional la expresión que sintetiza los rasgos de la personalidad del paradigma: «Nobleza y Acero», convencidos que con la victoria de Iquique el máximo héroe trasciende los resultados materiales de la batalla ─efímera victoria al fin─, y que con su sacrificio en Angamos, presagio de la victoria final, Grau conquista el espacio interior de hombres y pueblos, cercanos y distantes, y se proyecta como nítido paradigma mundial que compromete a las futuras generaciones. (Doig 2012: 115).

El balance entre tales rasgos se sustenta por un lado en elementos de energía, seguridad y optimismo por alteridad, y en afabilidad por el sentido de realidad, generosidad, modestia e integridad, que son percibidos por Juan de Arona, cuando dice de Grau: «… que posee “alma de acero y corazón de niño”; así, tal vez pinta algo medular en nuestro personaje. Fortaleza, rigor, certidumbre, al mismo tiempo, formas cordiales, generosidad y afecto» (citado en De la Puente 2003: 233).

Por otro lado, los rasgos de escrupulosidad, equilibrio emocional y cultural de la personalidad del héroe encuentran el balance en elementos de confiabilidad, resiliencia, inteligencia y creatividad, respectivamente.


Conclusión

En suma, en el perfil de Grau, dimensiones de alteridad y afabilidad se integran en nobleza al ser magnánimo en la batalla, y rasgos de escrupulosidad, equilibrio emocional y cultural en lo acerado de su tenaz espíritu combatiente en la vida. (Doig 2008: 9).

La acción y actitud de Miguel Grau antes, durante y después del glorioso combate naval de Angamos como oficial y caballero no sólo traspasa el espíritu de marinos y peruanos motivados a emular sus acciones como ciudadanos y soldados de aire, mar y tierra, sino que conquista mentes y corazones de pueblos hermanos enfrentados por la adversidad, convirtiendo su sacrificio en victoria trascendente para las futuras generaciones.

Y para los llamados a seguir su ejemplo, Fernando Romero Pintado nos traza un derrotero: “de las generaciones que lo han seguido oirá siempre una protesta por los motivos que lo obligaron al sacrificio y una oración de gratitud por la lectiva altivez de su muerte. La grandeza histórica con que cumplió con su deber hace que experimentemos orgullo de ser hombres y ser marinos” (Romero 1984: 137).


NOTA DEL EDITOR

* Contralmirante MGP. Colaborador de Foro Geomarítimo. Artículo publicado en la Revista de Marina Año 108 / número 1 - 2015, pp. 95-107.

martes, 22 de septiembre de 2015

Intereses marítimos nacionales: identidad y conciencia marítima

PROMOVIENDO LA CONCIENCIA MARÍTIMA
Dirección de Intereses Marítimos*


Antecedentes

El 21 de junio de 1971, con Resolución Suprema No. 0277-71, se establece la Secretaría General de Marina como organismo encargado de todo aquel aspecto de carácter público y de relación con otros organismos del Estado para todos aquellos asuntos ajenos a la esfera específica de la Armada.

Asimismo, el dispositivo legal dispone que la Secretaría General de la Marina sea un Organismo Asesor del Ministro de Marina y del Comandante General de la Marina. Dicha Secretaría General estaría a cargo de un Oficial Almirante y constituida, entre otros, por el Departamento de Intereses Marítimos.

El 11 de junio de 1980, en cumplimiento al Decreto Ley No. 23088, que promulga la Ley Orgánica del Ministerio de Marina, se constituye la “Dirección General de Intereses Marítimos”, siendo una fecha importante que eleva de categoría y realza la importancia de las actividades realizadas hasta ese momento por el Departamento de Intereses Marítimos.

Con Decreto Legislativo No. 743 del 8 de abril de 1991, que establece la “Ley del Sistema de Defensa Nacional”, se modifica su denominación a “Dirección de Intereses Marítimos”.

El 9 de enero del 2002, por disposición de la Comandancia General de la Marina, se establece la fusión de la Dirección de Información y la Dirección de Intereses Marítimos en lo concerniente a sus funciones y actividades, siendo el mes de julio del 2012 cuando nuevamente se separan.


Misión

Promover, coordinar y participar de las actividades vinculadas con el ámbito marino, fluvial y lacustre, para el estudio y seguimiento permanente de la Realidad Marítima con la finalidad de formular y ejecutar los objetivos y políticas a nivel institucional e intersectorial, conducentes al fortalecimiento de los Intereses Marítimos y la promoción de la Conciencia Marítima.


Intereses Marítimos 

Expresión del deseo colectivo de la Nación de conformar el medio marino y aprovechar sus recursos mediante el desarrollo de actividades en el campo político, económico, social, jurídico, científico, cultural y otros, con el fin de contribuir al bienestar general y a la seguridad integral.


Conciencia Marítima

Conocimiento profundo que posee la población de un país marítimo sobre las posibilidades que se tienen para el uso, explotación y protección de los recursos disponibles en el mar, ríos y lagos; con el fin de alcanzar su desarrollo político, económico social y tecnológico del bienestar y la seguridad nacional.


Realidad Marítima

Totalidad de situaciones o condiciones y capacidades que se encuentran en un momento determinado conformando los elementos de los Intereses Marítimos, incluidas sus actividades, aprovechamiento de sus recursos y uso de los medios requeridos. Es percibida por la población en diverso grado y medida, según su propia experiencia y la perspectiva en la que se sitúe.


Una reflexión…

Año a año se hace un alto a las labores para revisar los retos y tareas que nos impone el desarrollo de la Política General de la Marina, en la cual el logro de los objetivos en ella establecidas representan para nuestra Dirección el rumbo a seguir en la consolidación y fortalecimiento de los Intereses Marítimos, sobre la base de un exhaustivo estudio de la realidad marítima y su entorno, así mismo, rememorar aquellas acciones que se han venido y vienen realizando en pos de la promoción de la Conciencia Marítima.


A manera de conclusión…

Abordar el tema de Conciencia Marítima nos permite, explicar la importancia que tiene nuestro mar y las aguas continentales de nuestro territorio para la vida del país, en tanto el conocimiento de sus características, riquezas y límites podrán brindarnos directrices que, encaminadas con políticas correctas que demuestren preocupación por priorizar los intereses nacionales, podrán hacer posible el desarrollo del Perú y, en consecuencia, el bienestar general de los peruanos.


Cuidemos, valoremos y pensemos en nuestro mar y sus aguas continentales como elementos esenciales de nuestra nación, los cuales son elementos de identidad entre nosotros, desarrollemos medios de producción y difusión de conocimiento de la historia marítima.



NOTA DEL EDITOR 

* Marina de Guerra del Perú. Extracto del tríptico elaborado por la Dirección de Intereses Marítimos, con ocasión de celebrarse en el presente año, el 35° aniversario de constitución como Organismo de Apoyo y Asesoramiento de la Marina de Guerra del Perú, según Decreto Ley No. 23088, promulgado el 11 de junio de 1980.





martes, 25 de agosto de 2015

Geopolítica en Medio Oriente: potenciando capacidades marítimas

Egipto inaugura en tiempo récord el nuevo Canal de Suez






El Cairo construyó una nueva vía de 72 kilómetros de largo, que circulará de forma paralela a la original de 1869. Con esta acción, Egipto busca reforzar su posición en Medio Oriente y potenciar su capacidad marítima.

El 6 de agosto de 2014, el Presidente egipcio, Abdelfatah Al Sisi, realizó un sorpresivo anuncio: la construcción de una vía paralela al Canal de Suez, como un “regalo de Egipto al mundo”. Hoy, un año más tarde y en una construcción maratónica ordenada por el gobierno, El Cairo inaugurará la mega obra, que tuvo un costo aproximado de US$ 8.500 millones. Con una doble vía que permitirá que dos barcos de gran tamaño circulen al mismo tiempo, se acelerará el tránsito y se reducirán los tiempos de viaje entre Asia y Europa a 11 horas, siete menos que en el pasado. 

La expansión añade un carril extra de 37 kilómetros al antiguo canal. Además, se profundizaron y ensancharon 35 kilómetros. Según la Autoridad del Canal de Suez, para 2023 se estima que unos 97 navíos atraviesen a diario el lugar, frente a los 49 actuales. 

El renovado canal es visto como el símbolo de un nuevo comienzo en Egipto y se espera que le de un impulso económico al país, en crisis permanente luego de la Primavera Arabe en 2011, cuando el entonces Presidente Hosni Mubarak fue derrocado luego de tres décadas de mandato. Parte importante de los egipcios están confiados que esta apuesta podría ayudar a combatir la alta tasa de desempleo, la que alcanza un 12,8%, y que reforzará la moneda local, afectada por la falta de turismo y la fuga de inversores extranjeros luego de años de agitación política. De hecho, el nuevo canal es la pieza central de Al Sisi para revitalizar la economía. 

Para completar el proyecto en tan sólo un año -ya que se pretendía que se hiciera en tres, pero por órdenes de Al Sisi el tiempo se redujo-, se necesitaron seis firmas internacionales, con compañías de Estados Unidos, Bélgica y Holanda. Con más de 1.100 personas en la obra, los trabajos se llevaron a cabo durante las 24 horas del día. En un “acto patriótico”, gran parte de los ciudadanos respondió al llamado del gobierno a ayudar con en el financiamiento a través de la compra de acciones; en sólo ocho días se recaudaron US$ 6.500 millones. 

El Canal de Suez, de 193 kilómetros y considerado el más largo del mundo, conecta el Mar Mediterráneo con el Mar Rojo, siendo la ruta más corta hacia el Océano Indico. Ubicado en la región del Sinaí, fue inaugurado en noviembre de 1869, tras una década de construcción. En 1956 el Presidente Gamal Abdel Nasser nacionalizó el canal administrado hasta entonces por Reino Unido y Francia.

Actualmente el canal maneja un 7,5% del comercio mundial por vía marítima y también posee una importancia estratégica ya que se encuentra dentro de la ruta del petróleo, cerca de los países del Golfo Pérsico, principales exportadores de crudo. El canal es una de las principales fuentes de ingreso de Egipto y genera US$ 5.000 millones anuales. Se espera que la nueva expansión logre para 2023 US$ 13 mil millones, algo que muchos creen imposible. 

El ambicioso proyecto se une a la lista de grandes construcciones históricas a manos de los egipcios, como las Pirámides de Giza o la represa de Asuán (1959 y 1970). 

Para la inauguración de hoy las autoridades han desplegado a 220 mil policías y soldados, y se espera la presencia de decenas de jefes de Estado, reyes, príncipes y al mandatario francés, Francois Hollande.

Otros proyectos 

También, el “nuevo” canal coincide con el anuncio que hizo el Presidente egipcio en marzo, sobre la construcción de una nueva capital 30 kilómetros al este de El Cairo. Su costo sería de US$ 40 mil millones y su tamaño siete veces Manhattan. La “Nueva Cairo”, tendría 100 barrios y un aeropuerto internacional. También hay planes de construir el primer edificio de 200 metros en forma de pirámide y la primera central nuclear del país, con el apoyo de Rusia.


NOTA DEL EDITOR


Artículo publicado en La Tercera el 6 de Agosto del 2015. Consulta el 25/8/2015. 
http://www.latercera.com/noticia/mundo/2015/08/678-641723-9-egipto-inaugura-en-tiempo-record-el-nuevo-canal-de-suez.shtml

jueves, 23 de julio de 2015

Relaciones espaciales del poder que influyen en la política de los Estados


Grandes espacios regionales y de poder. El Pacífico y el Perú
José G. García Valdivieso*

"La seguridad y la defensa desbrozan el camino para que el bienestar y el desarrollo logren su cometido".
Ramón de Campoamor

Es indudable que cuando el célebre geómetra y físico de la antigüedad Arquímedes de Siracusa sentenció: “Dadme un punto apoyo y moveré el mundo”, tenía su pensamiento puesto en el Universo y el planeta tierra. Sin embargo, lejos estaba de pensar que la evolución del pensamiento del ser humano, la investigación, el desarrollo y la evolución de la tecnología, así como el atrevimiento de los científicos, harían que ese punto necesario para mover al mundo se encontrase dentro del propio planeta, y él, no es otra cosa que la política, cuyas bases fueron establecidas por otro contemporáneo suyo, Aristóteles.

Política, que es la que mueve al mundo, como consecuencia de esa relación de espacio-poder, donde el espacio a su vez está dado por la dicotomía tierra-mar y el poder es el leit motiv del ser humano.

Política que por delegación de la sociedad asentada en un territorio, otorga el poder de gobernar a un grupo de integrantes de la misma, para lograr satisfacer las grandes aspiraciones que permitan alcanzar el bienestar general de todos los componentes de la misma.

Quiere esto significar que la antigua dicotomía tierra-mar ha sido sustituida por la de espacio-poder, donde dentro del concepto espacio está lógicamente contenido el concepto tierra-mar.

De otro lado sabemos que alrededor del 70% de la población de la tierra, es decir aproximadamente cinco mil millones de habitantes, se encuentran asentados mayoritariamente en una franja que va desde el litoral hasta los 100 km tierra adentro, independientemente de otros lugares dentro de los continentes que permiten la habitabilidad y desarrollo del ser humano, debido a las características propias del terreno, clima, etc., que hacen viable su supervivencia. En el Perú aproximadamente el 60% de la población está asentada en una franja que va del litoral a los 50 km tierra adentro.

La guerra fría, a cuya culminación hemos asistido y de la que hemos sido indirectos actores, trae como consecuencia inicial el destierro de la bipolaridad, que hasta ese entonces había gobernado el mundo como consecuencia de la existencia de dos grandes bloques ideo-políticos en que estaba dividido, siendo reemplazada inicialmente por una aparente y efímera unipolaridad, para luego desembocar en una abierta multipolaridad política con una hegemonía militar de parte de los Estados Unidos de Norteamérica.

A su vez esta multipolaridad está en un franco proceso de adecuación o reacomodo con una clara tendencia a establecerse nuevamente la bipolaridad, donde se darán nuevas alianzas, generándose los nuevos bloques del presente milenio, lo que hará necesario que para alcanzarla se transite por una lucha entre la ideología religiosa, el fanatismo musulmán, la ideología china y la denominada ideología occidental; y tales luchas van a tener como objetivo fundamental el dominio de los espacios de poder dentro del gran espacio regional, con el fin de que el vencedor esté en capacidad de imponer su voluntad y convertirse en el gran hegemón.

De otro lado, la culminación de la guerra fría ha traído aparejado a su vez otro fenómeno, el de la Globalización, el cual es fruto de la tecnología de las comunicaciones, que en la actualidad se realizan en tiempo real, a las cuales, la finalización de tal periodo político en el mundo impulsó en forma explosiva, en paralelo con el desarrollo de las transnacionales, las cuales configuran de hecho supra estados nacionales, cuyo objetivo es el de crear una nueva forma de colonialismo moderno. Transnacionales que a su vez están dirigidas por un estado superior, el que sí tiene la capacidad suficiente para controlarlas. Considero pertinente dejar sentado que el fenómeno de la globalización no es nuevo, siempre ha existido, pero en un ámbito meramente regional, en su momento era parte de lo que se denominaba el mundo conocido, ahora el mundo conocido involucra todo el globo terráqueo y más, siendo denominado como la aldea global.

Amén de ello la culminación de la guerra fría trae la necesidad de configurar un nuevo orden mundial que está estrechamente relacionado con los grandes espacios de poder. A su vez estos últimos están íntimamente ligados a los grandes espacios regionales, lo que en su oportunidad fuera señalado por el gran teórico político alemán Carl Schmitt. Pero estos grandes espacios regionales y de poder han existido históricamente unidos dentro de esa trilogía compuesta por: las dos corrientes que desde ancestro han acompañado al hombre, me refiero a la corriente secesionista y a la integracionista, las cuales aún en la fecha están presentes y activas. La aplicación de las mismas a través del tiempo nos muestra, que mayoritariamente la misma no ha sido consecuencia del consenso, sino forzada por diversas circunstancias, las que dependían de los intereses en juego, principalmente de las grandes potencias del momento y secundariamente de movimientos regionalistas premunidos de grandes cuotas de alguna o de todas las posibles razones que se citan a continuación: “nacionalismo, etnias, religión, idioma, tradición, historia y/o intereses”.


 “LA ISLA MUNDIAL” SEGÚN MACKINDER




Se aúnan a estas corrientes, las dos grandes tendencias geopolíticas, dentro de lo que se ha dado en llamar la “Doctrina del espacio vital”, me refiero a la tendencia continentalista y a la marítima. La primera de ellas encarnada y liderada por el geógrafo y estadista inglés Sir Halford Mackinder, quien en su brillante trabajo El eje geográfico de la historia resaltó la importancia de lo que denominó como: “la isla mundial en el dominio del mundo”. Concretando, su doctrina preconiza que: “Quien domina la Europa Oriental-Rusia, controla el corazón continental; quien domina el corazón continental, controla la isla mundial; quien domina la isla mundial, controla el mundo”.


“EL DOMINIO DE LOS MARES” SEGÚN MAHAN




La segunda está personificada por el marino e historiador norteamericano, Almirante Alfred Thayer Mahan quien en su libro cumbre La influencia del poder naval sobre la historia 1660-1805, afirma que el océano era la clave del poder en la tierra y que: “La potencia dueña de los mares señorearía el mundo”.

Vemos pues que continúa la ancestral rivalidad tierra-mar, rivalidad nacida cuando el hombre se adentra en el mar en viaje transhorizonte en busca de nuevos mundos. Dicotomía que no tiene razón de ser, puesto que a pesar del avance científico y tecnológico, existe y continuará existiendo por larga data una interdependencia entre ambas, algo similar a un cordón umbilical, donde la una no puede existir sin la otra, ergo, el dominio mundial solo será ejercido por quien participe de ambas condiciones: “Ser una potencia marítima y continental al mismo tiempo”.

Retomamos para completar el marco de referencia a dos teorías relacionadas entre sí, la de “Los grandes espacios regionales” y la de “Los espacios de poder” a las que hiciéramos referencia al inicio del presente ensayo.

La primera de ellas, la de “Los grandes espacios regionales”, se ha ido constituyendo en el mundo a través del tiempo, dichos espacios han ido cambiando de ubicación geográfica en función de cómo se desarrollaban y evolucionaban las civilizaciones, consecuencia de la preponderancia económica de las unas sobre las otras y del mayor o menor grado de poder relativo que poseían, lo que las hacía predominantes en su área de influencia, constituyéndose de hecho en el centro de gravedad de su área.

Su formación y desarrollo obedecen a las condiciones que en un momento dado se dan, como consecuencia de la interactuación del hombre y el espacio; es decir, la relación que por definición básica, constituye la geopolítica. Ciencia y arte, donde el hombre es el animal político por excelencia; y el espacio territorial, comprende y constituye la riqueza encerrada, la cual debe tener una íntima relación con la capacidad de carga del territorio.

Dichos Espacios regionales, están gobernados al igual que los países, estado-nación, civilizaciones, etc.; por el mismo principio geopolítico que los asemeja a los seres vivos; ello quiere decir que los mismos: nacen, crecen, se desarrollan, decrecen y mueren o desaparecen.

Paul Kennedy, en su obra Auge y caída de las grandes potencias, nos demuestra la evolución de las mismas a través del tiempo; asimismo, los grandes espacios regionales donde se asentaron y desarrollaron tales civilizaciones, siguieron como consecuencia el mismo ciclo geopolítico.

En paralelo con el gran espacio regional se encuentran los espacios de poder, los cuales están contenidos en los primeros y donde una o más potencias en diferentes estadios, ya sea emergencia, auge o decadencia se disputan la hegemonía del mismo.

Veamos ahora, en forma por demás sucinta, la forma cómo han evolucionado estos grandes espacios regionales a través del tiempo.

El primero de estos grandes espacios regionales, es a la vez el más longevo, debido no sólo al tiempo que duró su predominio, sino a la gran cantidad de civilizaciones que florecieron dentro de su seno, sucediéndose unas a otras en función de su nacimiento, auge y caída, consecuencia también de los espacios de poder que se generaron y que en su momento gestaron potencias e imperios de orden netamente regional. Este gran espacio regional es el Mediterráneo, en el cual, entre otros: se dan las tres grandes batallas que deciden la suerte del mundo antiguo, consecuencia de la necesidad de consolidar un hegemón en el área.

Las batallas a las cuales nos referimos son: la de Pelusio, actual Port Said en el 1200 a C, la de Salamina en el 480 a C y la de Actium (hoy golfo de Arta, en Epiro) en el 31 a C, dando esta ultima el dominio del Mediterráneo a Roma y con ello el predominio de Occidente sobre Oriente.

Posteriormente viene la era de los grandes descubrimientos y exploraciones, para llegar a Lepanto en 1571, donde los cristianos aplastan definitivamente el poderío turco.  


GRANDES ESPACIOS REGIONALES Y DE PODER
EL MEDITERRÁNEO




Luego tenemos las batallas de San Vicente, Abukir y Trafalgar; perdiéndose en la primera de ellas la flota española y en las dos restantes la francesa, dándose como consecuencia el predominio británico por más de un siglo, estando inmersos ya, en la era del Atlántico, como nuevo gran espacio regional.

Este gran espacio regional empieza a perder su influencia al término de la segunda guerra mundial, donde comienza a avizorarse la importancia del Pacífico como el nuevo gran espacio regional. Es pertinente considerar el periodo entre guerras, es decir entre lo que se ha dado en llamar las dos guerras mundiales, dado que dicho periodo, por lo corto del mismo y por las acciones desarrolladas dentro de él, debería ser considerado como una pausa de combate, donde lo más importante quizá, fue el desarrollo de nuevas tecnologías, tácticas y estratégicas.

El ingreso al nuevo milenio nos encuentra plenamente situados dentro del gran espacio regional del Pacífico, con todo lo que él significa.

El océano Pacífico, denominado también hemisferio Pacífico por su inmensidad, representa lo siguiente: “Su superficie es de 179 millones de kilómetros cuadrados, similar a la combinada del Antártico y el Índico. Representa el 46% del total mundial de los océanos, con una profundidad promedio de 4 200 m., teniendo profundidades abisales, tal como la fosa de Mindanao de 11 524 m., que es inmensamente mayor que el monte Everest en la cadena de los Himalayas que solo alcanza la altura de 8 848 m.

Su eje norte-sur mide 11 000 kms., y el este-oeste, sobre el Ecuador, 16 000 kms., dándole una forma ovalada.

Tiene el litoral más extenso del planeta y sus aguas bañan tres continentes: América, Asia y Oceanía; el 60 % de la población mundial de más de 6 500 millones, se halla asentada en él; se hablan los tres idiomas más usados del planeta: el inglés, el chino mandarín y el castellano (cuyos totales mundiales son: 1 500 800 y 500 millones respectivamente). Se profesan mayoritariamente tres religiones: el Cristianismo, el Budismo y el Islamismo.

Conecta con el océano Índico al sur de Australia y por el archipiélago indonesio, con el Atlántico por el estrecho de Magallanes y el paso de Drake; con el océano Glacial Ártico por el estrecho de Bering; estando la mayor cantidad de tierras continentales en el hemisferio norte.

El hemisferio Pacífico, en la práctica representa la mitad del globo terráqueo, conteniendo la mayor capacidad económica en términos de riqueza potencial, debido a la gran cantidad de recursos vivos y no vivos, renovables y no renovables, constituyendo la mayor despensa de la humanidad, siendo además, el gran regulador climático del planeta por su capacidad termodinámica.

Como es fácil comprender, la migración de estos grandes espacios regionales se realiza dentro de un tiempo, consecuencia del principio geopolítico que los rige, es decir: el nacimiento, auge y desaparición o minimización de los mismos, congruente esto último, con el desarrollo de los espacios de poder que albergan dentro y, de la interacción de tales espacios de poder para lograr la ansiada hegemonía.

Hasta aquí el marco de referencia en función de estas seis constantes históricas las que están implícitas al establecerse un escenario que permita analizar la situación mundial desde la óptica de la geopolítica, la geoestratégica y la geoeconomía, los fundamentalismos e intereses, a fin de bosquejar un nuevo orden mundial totalmente dinámico, en donde podemos observar claramente que lo que está latente en todo momento, dentro de estas constantes históricas, no es otra cosa que el ansia de poder, el cual emana de cualquiera de las acciones tomadas y de los intereses de los actores.

En este punto creo conveniente y necesario echar un breve vistazo a épocas más recientes: la caída del muro de Berlín, el término de la guerra fría, la disolución del Imperio Soviético, así como la guerra de Chechenia, el asunto del Kosovo, los permanentes problemas de los Balcanes, que la hacen una región totalmente inestable; la primera y segunda guerra del golfo y otros conflictos menores pero no menos importantes, los cuales demandaban el establecimiento de un nuevo orden mundial, consecuencia entre otros, de la terminación de la bipolaridad y del interregno inmediato unipolaridad-multipolaridad, con un hegemón militar y la existencia de hasta seis grandes potencias: Estados Unidos, Rusia, China, Japón, la Unión Europea y la India, de las cuales las cuatro primeras están en el Hemisferio Pacífico. Además existen una serie de potencias intermedias, de segundo orden, también llamadas emergentes; de las cuales tenemos a Canadá, Corea del Norte, México y Australia en el Pacífico y Brasil en el Atlántico, algunos países tratando de lograrlo y, una serie de países cuyo objetivo primordial es el de lograr alcanzar la satisfacción de sus objetivos nacionales de supervivencia, es decir lograr la autosuficiencia en alimentación, energía y salubridad (agua y desagüe).

Dentro de este contexto, no podemos dejar de analizar el mapa de Saúl B. Cohen, en el cual se muestran los cambios geopolíticos en la era posterior a la guerra fría.

Esta es la concepción norteamericana en relación con la estructura geoestratégica y geopolítica del mundo, la concepción gira en torno a zonas de exclusión, donde en todas y cada una de ellas existe un hegemón con capacidad nuclear, con excepción de la zona sudamericana.

La China es una zona autónoma que incluso ha llegado a dominar de tal manera el mar de China que es imposible penetrar en él, debiendo el que desee utilizarlo, disputárselo, amén de ello ha logrado extender su influencia y poder sobre toda el Asia, a pesar de la potencia nuclear emergente en que se ha convertido Corea del Norte. Queda pendiente, en el mediano plazo, la integración de Taiwán a la China continental, lo que es más que otra cosa, un problema de integración de sistemas y cúpulas políticas, puesto que en la actualidad ya forma parte de la segunda China constituida por la China continental, Hong Kong, Macao, Taiwán y Singapur.

Estados Unidos se encuentra en una zona aislada, lo que le da ventajas estratégicas, sobre todo por el hecho de su bioceanidad y de tener acceso al océano Glacial Ártico a través del estrecho de Bering. Su brazo estratégico alcanzaría hasta Venezuela por el petróleo, sin embargo, creemos que dicho brazo se extendería hasta el río Amazonas, por la importancia de éste, como mayor reserva de agua dulce del planeta con exclusión de la Antártida.

La India se ha convertido en una zona independiente y aislada, gracias a haber alcanzado el status de potencia nuclear, independientemente de sus ancestrales rivalidades con Pakistán. En este punto es importante mencionar, para su análisis y estudio posterior, la formación del paralelepípedo anglosajón, constituido por Gran Bretaña, India, Australia y USA-Canadá, con lo que esta posibilidad latente per se involucra en todos los aspectos.

La Unión Europea, por su lado, gracias a la capacidad nuclear de Francia principalmente y secundariamente de Gran Bretaña, representa un elemento potencial digno de ser considerado dentro de los llamados Estados Continente.

Finalmente tenemos a Sudamérica, que se prolonga hasta el África, zona que es calificada como limbo estratégico, por la carencia de un hegemón con capacidad nuclear, es una zona neutra, que se convierte en una zona de reserva, que por el momento se encuentra fuera de las disputas por el control mundial.


EL MUNDO SEGÚN COHEN




Vemos, pues, que lo que caracteriza a estas zonas, es la existencia de un hegemón con capacidad nuclear, lo que les ha permitido desarrollar la posibilidad de exclusión; que es lo que Carl Schmitt llamaba “La prohibición de intervención para potencias extranjeras”.

Cuando se estaba consolidando un nuevo orden mundial suceden los acontecimientos del 11-S, los cuales producen un vuelco total en dicho ordenamiento, relacionándolo específicamente con los nuevos conceptos estratégicos vertidos por China y que supuestamente son una actualización a los tiempos de los emitidos en su momento por Sun Tzu.

Para efectos del presente escrito debemos considerar al hemisferio Pacífico como la continuación histórica de lo que representaron, en su momento para la humanidad, el Mediterráneo y luego el Atlántico. Además ya hemos mencionado que de las seis grandes potencias posibles del presente milenio, cuatro de ellas van a estar localizadas en el precitado hemisferio Pacífico, con el agravante, que las cuatro en la práctica se están convirtiendo en tres, por el pacto de alianza firmado entre Rusia y China, lo cual traerá consecuencias impredecibles a futuro, en las relaciones entre las potencias, puesto que, por primera vez en la historia, desde que emergiera como potencia los EEUU, pierde la capacidad de proyectar su poder hacia tierra. Específicamente nos estamos refiriendo al mar de la China, donde, de acuerdo con la última información disponible se ha desplegado por parte de China, un sistema de defensa de litoral, tan bien concebido y desarrollado, que será imposible para los EEUU, el poder llevar a cabo parte de su estrategia naval, la cual está sustentada en la proyección del poder hacia tierra, única forma de doblegar el poder combatiente del enemigo en términos reales.

Consecuencia de la estrategia China para contrarrestar el poderío naval norteamericano, es que los EEUU ha diseñado su nueva estrategia marítima, denominada: “en el mar y desde el mar”, la cual, al fin de cuentas, no es otra cosa que: “la batalla decisiva y la proyección del poder sobre tierra, con otro nombre”. Sin embargo, este “nuevo concepto”, obliga a los EEUU, a desarrollar nuevas teorías, basadas en la reconversión de su flota o adaptación de sobrevivencia, relacionada con los nuevos retos por asumir, en función al drástico cambio de los escenarios, donde lo que era convencional, no lo es más. Esta nueva filosofía demanda el contar con elementos sumamente versátiles, de alta maniobrabilidad, potencia de fuego y velocidad, capaces de operar en espacios reducidos, poco detectables y con ventajas relativas con relación a las defensas de litoral que se le pudieran oponer, a fin de tener posibilidad de éxito.

Este hemisferio Pacífico viene a constituir el primero de los dos grandes espacios regionales en los cuales le corresponderá desenvolverse al Perú en el presente siglo, siendo el otro, el correspondiente al continente sudamericano, con las consecuentes interrelaciones existentes entre ambos.

El hemisferio sudamericano a su vez está llamado a constituirse en factor importante dentro de su relación con el hemisferio Pacífico y con el mundo entero, entre otras cosas por encontrarse dentro de él, el más grande bosque húmedo del planeta, el cual a su vez contiene más de la quinta parte de los recursos explotables de agua dulce existentes sobre la tierra, sin considerar la gran reserva antártica. Asimismo, es poseedor de ingentes recursos naturales de todo tipo y por otro lado es la única zona del planeta exenta de un hegemón con capacidad nuclear, debiendo permanecer en tal situación a futuro, lo que le da una gran ventaja comparativa, como último rincón donde podría preservarse la vida del ser humano, en caso de producirse el holocausto nuclear.

Delimitados los dos grandes espacios regionales en los que le tocará desenvolverse al Perú en el presente milenio, analicemos su situación.

Geoestratégicamente el Perú se encuentra inmejorablemente situado dentro del continente sudamericano, con una natural vocación biocéanica, y siendo poseedor de las dos únicas grandes bahías naturales que podrían ser convertidas en megapuertos o puertos HUB para transformarse en las puertas de entrada-salida de y hacia el continente, lo que debe constituir la base sólida sobre la que se desarrollaría la integración de los dos grandes grupos económicos, es decir el CAN y el Mercosur, aprovechando a su vez para esta integración la vecindad entre el Perú y el Brasil, quienes vendrían a constituir el núcleo central de cohesión continental, al cual por fuerzas centrípetas se adherirían los estados periféricos continentales, configurándose en el mediano plazo la confederación de estados de Sudamérica.

Las ventajas de esta confederación están dadas en función de mercados internos, población, riquezas y proyección dentro del contexto internacional con un poder de negociación de bloque y no de países individuales, siendo en el último caso su poder de negociación mínimo frente a las otras potencias o confederaciones de países, más específicamente cuando se realice con los llamados países continente.

Indudablemente que visiones de este tipo no son del todo gratas a todos los posibles socios, puesto que cada uno de ellos buscará la mejor manera de participar en el proyecto de acuerdo con sus propios intereses y dentro de su propia concepción de seguridad nacional. La relación natural entre el Perú y Brasil se ha visto dificultada por las corrientes geopolíticas en boga en ambas naciones durante la época de los años 50 del siglo pasado que la frenaron; sin embargo, ella se va a dar de todas maneras por la necesidad de ambos de constituirla, a la cual inmediatamente se unirá Bolivia, pues históricamente conformó desde antaño un solo núcleo con el Perú en lo que se denominaba el Alto Perú.

Esta situación a su vez conlleva un liderazgo compartido hegemónico del Pacífico Sur por Chile y Perú a fin de contrarrestar la manifiesta marcha hacia esta zona de Australia y Nueva Zelanda como parte de sus intereses estratégicos de desarrollo. El compartir esta zona, de este gran océano, implica dejar de lado tanto las rivalidades nacidas durante el Virreinato y la República, así como la política talasocrática chilena con relación a su poder naval, recordando que en el siglo XVII, el territorio de ese país, no pasaba de ser lo que se denominaba el “Cajón de Maule”, el cual ha crecido territorialmente, hasta en tres veces a expensas de sus vecinos.

Lo importante ahora es establecer las políticas y diseñar las estrategias que nos permitan llevar a cabo este ambicioso pero necesario plan, a fin de constituir en el breve plazo la Unión de Estados Sud Americanos que nos permita participar en mejores condiciones dentro del contexto internacional.

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NOTA DEL EDITOR

* Contralmirante MGP. Presidente del Instituto de Estudios Histórico-Marítimos del Perú IEHMP.  Artículo publicado en la Revista del IEHMP N° 31, 2010-2011, pp. 117-129.