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domingo, 25 de septiembre de 2011

Política Marítima Comparada: experiencias y enseñanzas



Gobernanza Marítima e Intereses Nacionales: políticas públicas comparadas rumbo a una eficaz política marítima de Estado.
Jean Jesu Doig Camino*

“Pensar sin comparación es impensable.” (Swanson, citado por Ragin 1987: 1)

Introducción

El estudio del fenómeno político en estrecha relación con la administración pública, como principal herramienta de gestión de políticas públicas, exige el uso de estrategias comparativas caracterizadas por ser reflexivas y críticas.

Este breve ensayo académico pretende superar la concepción tradicional de resolver problemas de políticas públicas por sectores, se empeña en la aplicación del método comparativo de la ciencia política al estudio de políticas y organizaciones con particular interés en la realidad marítima nacional.

La contrastación de experiencias externas con las propias en el campo de los intereses marítimos nacionales de directa relación con políticas marítimas públicas aplicadas, favorece la búsqueda de estructuras administrativas a fin de resolver carencias e ineficiencias de gobernanza en una necesaria reforma del Estado.

En resumen, el presente trabajo aborda el método fundamental para el estudio e investigación de la ciencia política aplicada a los intereses marítimos nacionales, y se empeña con la propuesta que presenta en motivar y estimular al ciudadano diligente y responsable en los intereses nacionales.

1. Relaciones conceptuales: gobernanza e intereses

Gobernanza es el arte o manera de gobernar que se propone como objetivo el logro de un desarrollo económico, social e institucional duradero en el ámbito nacional promoviendo un sano equilibrio entre el Estado, la sociedad civil y el mercado de la economía. (DRAE 2011). La gobernanza nacional comprende el concepto de gobernanza marítima, término definido en este ensayo como ejercicio del poder público con soberanía y jurisdicción sobre el territorio marítimo nacional.

Por otro lado, los intereses nacionales están constituidos por necesidades y aspiraciones, amplias y duraderas que posee la Nación traducidas en objetivos nacionales —expresión formal de los intereses nacionales— (MINDEF 2005). En este contexto se inscriben los intereses marítimos de nuestro país no sólo marítimo, sino andino, amazónico, antártico y aeroespacial, esto es, de un todo integrado y global.

Sin embargo, desde un enfoque dialéctico y dinámico los intereses nacionales son relaciones de tensión generadas por necesidades y aspiraciones expresadas en beneficios requeridos para satisfacerlas, tal es el caso del territorio nacional y sus recursos naturales a proteger por la defensa, o el caso de bienes ajenos a obtener mediante inversiones económicas y financieras para el desarrollo sustentable del país.

El elemento esencial que establece la semejanza entre gobernanza e intereses es la política, variable dependiente que centra su accionar en el recurso poder para la promoción y protección de los intereses nacionales. El elemento determinante que marca la diferencia de la relación entre ambos conceptos se ubica en los actores estatales y sociales intervinientes en el proceso de formulación e implementación de políticas públicas, variables independientes que permiten configurar oportunidades y amenazas —tanto para la gobernanza como para los propios intereses—.

El Estado, actor principal en la relación gobernanza e intereses, ejerce soberanía y jurisdicción en el territorio nacional —terrestre, marítimo y aéreo— (CPP 1993: Art. 54º), y las Fuerzas Armadas tienen la misión tutelar de garantizar la independencia, la soberanía y la integridad territorial de la República (CPP 1993: Art. 165º). Prevalece el reconocimiento nacional e internacional del derecho de los Estados al monopolio de la violencia en resguardo de los intereses nacionales.

El dominio marítimo del Estado denominado Mar de Grau por Ley 23856 del 24/05/1984 representa el 40% del territorio nacional, es la cuarta región natural del país con una extensión superficial mayor a 1’140,646.8 Km2 (Wikipedia 2011), que cobija en la costa de 136,232.8 Km2 (6%) a más de 14’973,264 de habitantes —más del 54% de la población nacional— (INEI 2007: 9), requiere de una norma constitucional que reconozca el deber del Estado a establecer y ejecutar políticas públicas de ordenamiento territorial del país —terrestre, marítimo y aéreo—, a fin de promover y proteger en forma eficaz los intereses nacionales.

El ordenamiento territorial marítimo el país responde a una política marítima pública, cuyos alcances comprenden actividades en el Mar de Grau, y las cuencas hidrográficas de ríos y lagos navegables, que cubren extensas áreas geográficas ribereñas de la Amazonía en la selva de 739,676 Km2 (30%) y del Altiplano en la sierra de 404,842.9 Km2 (17%) del territorio nacional, por la naturaleza del medio acuático estrechamente vinculado con los intereses marítimos nacionales, por actividades de transporte, puertos, comercio, recursos naturales, industria, ciencia y tecnología, y educación y cultura.

2. Intereses nacionales: políticas marítimas públicas y organizaciones

Los intereses marítimos nacionales se materializan en diversas actividades relacionadas con el mar, ríos y lagos navegables, que tienen por característica común su sectorización al regularse en la administración pública por áreas ministeriales, y su fragmentación en la conducción política del Estado por los diferentes niveles de gobernanza al interior del país —local, regional y nacional— que intervienen en su promoción y protección.

Promover y proteger los intereses marítimos pasa por una planificación centralizada y ejecución descentralizada del desarrollo nacional, mediante una política integral del Estado, aplicada en forma horizontal intersectorialmente, y transversal intergubernamentalmente entre los diversos niveles de gobierno para un desarrollo duradero (sostenible) (Doig 2010: 78), porque el “Estado planifica por medio de la política pública” (Bulcourf 2008: 33) al implementarla en la administración pública y al intervenir sobre la sociedad civil y el mercado de la economía.

3. Experiencias externas: políticas marítimas comparadas

Existen cuatro métodos clásicos para el estudio e investigación de la ciencia política: El método experimental (1) muy poco empleado por su dificultad en obtener las condiciones ideales —técnicas y éticas— para la simulación, así como por lo costoso de su implementación. El método estadístico (2) poco aplicable por la falta de cuantificación de variables y la escasez de casos analizables. El método histórico (3) valioso en su momento contextual pero no así fuera del mismo.

Por último, el método comparativo (4) es una herramienta fundamental aplicada al estudio e investigación de la ciencia política en el marco de políticas públicas y políticas sectoriales, pues posibilita corroborar empíricamente la validez de hipótesis, proposiciones generales o teorías, con el propósito de examinar cada caso directamente y comparar cada caso con otros relevantes aplicando el análisis cualitativo, e interrelacionar dos o más variables mientras las otras se mantienen constantes (Ceteris paribus), mediante el análisis cuantitativo usando en forma complementaria el método estadístico. (Ragin 1987: 16)

La política marítima es un proceso de política pública en diversos niveles: supra nacional o regional, nacional, sub nacional, y de política sectorial a través de los diferentes órganos de la administración pública, por tanto es objeto de estudio e investigación científica por el método comparativo que analiza semejanzas y diferencias de procesos políticos similares en cada caso —sincrónicos por simultáneos—, o el mismo proceso en un caso observado en diferentes momentos —diacrónicos por sucesivos—, evaluando experiencias políticas en niveles geográficos y períodos históricos. (Bulcourf 2008: 11-17)

Estudiar las políticas públicas supra nacionales o regionales formuladas por organismos gubernamentales de bloques regionales, que tienen una relación de interdependencia con el nivel nacional de los Estados involucrados, facilita aplicar el método comparativo de políticas entre Estados como unidades de análisis, toda vez que la implementación de tales políticas públicas se hacen a través de los Estados por estudios de administración pública comparada. El proceso de política marítima pública de la Unión Europea (UE 2007) es un referente valioso para el estudio de políticas marítimas comparadas entre países marítimos —como es el Perú—.

Tenemos las siguientes experiencias de políticas marítimas, implementadas en estructuras adoptadas en la administración pública, en el mundo contemporáneo: En USA, la Comisión de Política Oceánica y la Oficina Ejecutiva del Presidente; en Australia, el Ministerio de Medio Ambiente y Patrimonio y la Oficina de Océanos Nacionales; en Canadá, el Ministerio de Pesca y Océanos; en Japón, la Oficina Central de Política Marítima del Primer Ministro y el Ministerio de Política Oceánica. (UE 2008)

4. Política marítima pública: interdisciplinaria e interinstitucional

Una propuesta de política marítima pública formulada para nuestra realidad nacional, corroborada con experiencias de países de la Unión Europea, que se sintetiza en cuatro objetivos: sostener constitucionalmente la política marítima nacional (1), usar sosteniblemente el mar (2), promover calidad de vida en la población marítima nacional (3) y fomentar la identidad marítima nacional (Doig 2010: 78-82), tiene estrecha relación con la formulación de políticas sectoriales que se implementan en la administración pública por interacción interdisciplinaria e institucional.

La aplicación de políticas sectoriales independientes, que tienden a compartimentar la gobernanza marítima, ha impedido la coordinación administrativa por reparto de competencias y la cooperación por principio de subsidiaridad en políticas públicas, experiencias en nuestra realidad nacional que aconsejan adoptar estructuras de coordinación en asuntos marítimos, en la administración pública por comisiones interministeriales temporales asistidas de un organismo permanente del más alto nivel nacional, y en lo político mediante un órgano parlamentario ordinario, a fin de alcanzar una eficaz política marítima de Estado.

5. Política integral del Estado: estratégica y sistémica

Se puede concluir que, con un enfoque estratégico y sistémico centrado en el desarrollo sustentable del país mediante una política integral del Estado, conviene a los intereses nacionales contar con una adecuada estructura administrativa en políticas sectoriales consistente en una oficina permanente de asuntos marítimos en la Presidencia del Consejo de Ministros (PCM), que brinde el soporte político y técnico a una Comisión Interministerial de Asuntos Marítimos, así como la coordinación necesaria con el Congreso de la República a través de una Comisión Ordinaria de Asuntos Marítimos, en razón a tratarse de uno de los asuntos más relevantes del país. (CR 2005: 45)

BIBLIOGRAFÍA

Bulcourf, Pablo, y Nelson Cardozo (2008). ¿Por qué comparar políticas públicas? Documento de Trabajo Nº 3, Octubre 2008. Consulta 19/10/2011.
http://www.flacsoandes.org/web/imagesFTP/1252898778.politica_comparada_A.pdf http://www.politicacomparada.com.ar/

Congreso de la República (CR) (2005). Reglamento del Congreso de la República. Lima: Edición Oficial. Imprenta del Congreso de la República. Consulta 20/11/2011. 
http://www.congreso.gob.pe/documentos/REGLAMENTO-CONGRESO-20-11-11.pdf

Constitución Política del Perú (CPP) (1993). Lima: Edición Oficial. Consulta 18/10/2011: http://www.tc.gob.pe/legconperu/constitucion.html Diccionario de la Real Academia de la Lengua Española (DRAE) (2011). Consulta 20/10/2011.
http://buscon.rae.es/draeI/

Doig, Jean (2010). Pensamiento estratégico marítimo: retos y posibilidades. Revista de Marina. 103(1), 67-87.

Google Maps (2011). Mapa del Perú. Consulta 20/11/2011: http://maps.google.com/

Instituto Nacional de Estadística e Informática (INEI) (2007). Censos Nacionales del 2007: XI de Población y VI de Vivienda. Perfil Sociodemográfico del Perú. Consulta 20/10/2011.
http://censos.inei.gob.pe/Anexos/Libro.pdf

Ministerio de Defensa (MINDEF) (2005). Libro Blanco de la Defensa Nacional. Consulta 20/10/2011. 
http://www.mindef.gob.pe/menu/libroblanco/pdf/Capitulo_III.pdf

Ragin, Charles (1987). The comparative method. Moving beyond qualitative and quantitative strategies. California: University of California Press. Berkeley and Los Angeles.

Unión Europea (UE) (2008). Orientaciones para un planteamiento integrado de la política marítima: hacia mejores prácticas de gobernanza marítima integrada y consulta de las partes interesadas. Bruselas: UE. Consulta 20/10/2011.
http://eur-lex.europa.eu/LexUriServ/LexUriServ.do?uri=COM:2008:0395:FIN:ES:PDF

Unión Europea (UE) (2007). Libro Azul. Una política marítima integrada para la Unión Europea. COM (2007) 575 final. Bruselas: UE. Consulta 20/10/2011. 
http://eur-lex.europa.eu/LexUriServ/LexUriServ.do?uri=COM:2007:0575:FIN:ES:PDF

Wikipedia (2011). Mar de Grau. Consulta 18/10/2011.
http://es.wikipedia.org/wiki/Mar_de_Grau

* Contralmirante MGP. Colaborador de «Foro Geomarítimo». Presidente del Comité CEEM Doctrina Marítima del IEHMP.

miércoles, 7 de septiembre de 2011

Perú, país amazónico

¿PERUVIANIS AMAZONÍA: VADIS QUO?
Eduardo Reátegui Guzmán*

La extensión de la Amazonía es de unos 7¨853,000 kilómetros cuadrados y abarca territorios de Brasil, Perú, Bolivia, Colombia, Ecuador, Venezuela, las Guayanas y Surinam. Cada uno de estos países miran ó administran sus áreas amazónicas en forma singular, debido a que – contrario a lo que piensan muchos – no es una homogeneidad geográfica. Tienen singularidades desde altitud, fauna, flora, etnográfica, recursos mineros y energéticos, hidrográficas, meteorológicas, etc.

Cómo analizar la realidad de cada uno de ellos de tal manera de tener una visión lo mas panorámica posible que permita de manera rápida entender a estas regiones que los pintamos de verde surcado por enrevesadas líneas hídricas azules y que generalmente nos confunden mas?

Al Perú le corresponde aproximadamente unos 762,400 Kms. 2, que representa el 60% de su territorio nacional - 1´285,200 Kms. 2 - y el 8% de su extensión sudamericana.

Existe abundante bibliografía sobre la amazonía peruana. Se viene escribiendo desde antaño sobre ella enfocando varios ángulos, desde lo poético y cultural hasta sobre múltiples expediciones y sesudas estadísticas de casi todos sus ámbitos.

Muchos tiene una visión particular o colectiva de su reducido ámbito geográfico donde moran o visitan, pero muy pocos de toda su realidad. Acá está el quid de entender a la amazonía, que como un diagnóstico del cuerpo humano, requiere de múltiples exámenes y varios especialistas que permitan dar una respuesta al paciente de cuál es su situación y como afrontar las enfermedades que pueda tener.

¿Quién en el Perú nos dice el diagnóstico de la amazonía peruana?. Existen una serie de organismos públicos y privados y cada uno lanza su diagnóstico, acertado o no, de cómo ve una parte del problema, pero no hay un estudio completo de su situación en general.

Amazonas, Madre de Dios, Loreto, San Martin, Ucayali y las regiones que las colindan, tienen realidades muy distintas unas de otras. Desde un avión todo parece uniformemente verde. Pero la visión cambia cuando caminamos sus urbes, viajamos por sus ríos y carreteras. Anecdóticamente hasta la fonética y gastronomía tienen sus matices. Es pues un mosaico de realidades que es necesario graficarlo con la precisión de un laser para en función de ello generar las líneas de política que de lo general a lo particular permitan orientar los esfuerzos humanos y presupuestarios coherentemente para que el sol brille para todos.

Ahora que se están creando nuevos Ministerios, no es descabellado pensar en un Ministerio de la Amazonía. Sería beneficioso?. A priori me parece que no. El primer problema sería estructurar su jerarquía, en la que todas las regiones amazónicas quisieran tener representatividad. Por otro lado debería tener un presupuesto especial. Recordemos que es el 60 % del país.

La parte demográfica es un verdadero talón de Aquiles. Según el censo del 2007 (INEI) existen 1786 Comunidades Indígenas que corresponden a 51 etnias asentadas en sus 762,400 kms.2. Imaginémonos la pluralidad de anhelos de estos pueblos y sus realidades sociales, que ahora gracias a los medios de comunicación, se exteriorizan urbi et orbi generando entredichos políticos en todos los niveles de gobierno - poblados, distritales, provinciales, regionales y central – que generan verdaderos dolores de cabeza para orientar estas eclosiones sociales. Las migraciones internas, sobre todo de la sierra hacia las urbes de Loreto, Ucayali y San Martín están modificando la demografía tradicional, toda vez que se genera una simbiosis cultural y comercial que poco a poco va cambiando el panorama local, cuyas generaciones futuras darán otro enfoque, creo yo, mas emprendedor, por la profesionalización de las mismas.

Pero qué hacemos con la depredación de los recursos naturales?. Por ahora parece que no hay solución adecuada. Sigue la explotación aurífera en Madre Dios y que ya se extiende a otras regiones. La quema de los bosques y la explotación inmisericorde de las maderas. La contaminación de los ríos, sobre todo los menos caudalosos o periféricos a las urbes como el Itaya en Iquitos.

Las carreteras IIRSA y otras, vienen acompañado de una serie de problemas con el medio ambiente. Nadie discute su importancia. Pero tampoco se ha legislado para cautelar su entorno. Veamos nomás la carretera Iquitos-Nauta, Tarapoto- Yurimaguas y pronto el tramo Puerto Maldonado-Iñapari.

Hay pues hermanos, como dijo Vallejo, muchísimo qué hacer. ¿Quo Vadis Peruvianis Amazonía?

* Contralmirante MGP. Colaborador de «Foro Geomarítimo». Director de la Sociedad Geográfica del Perú.

jueves, 25 de agosto de 2011

Fronteras Marítimas: proyección geológica

EL COMPONENTE GEOLÓGICO DE LA DELIMITACIÓN MARÍTIMA
Félix C. Calderón*

El artículo 76º, inciso 1, de la Convención de Naciones Unidas sobre el Derecho del Mar (Convemar) define la plataforma continental com sigue: "La plataforma continental de un Estado ribereño comprende el lecho y el subsuelo de las áreas submarinas que se extienden más allá de su mar territorial y a todo lo largo de la prolongación natural de su territorio hasta el borde exterior del margen continental, o bien hasta una distancia de 200 millas marinas contadas desde las líneas de base a partir de las cuales se mide la anchura del mar territorial, en los casos en que el borde exterior del margen continental no llegue a ese distancia."

Y en cuanto a los derechos del Estado ribereño sobre esa plataforma continental, el artículo 77º es sumamente claro, en sus cuatro incisos, respecto al alcance, destacando los derechos de soberanía exclusivos a los efectos de exploración y de la explotación de los recursos naturales, tanto minerales y otros recursos no vivos, como de los organismos vivos pertenecientes a especies sedentarias, independientemente de la ocupación real o ficticia por el Estado ribereño de esa porción del lecho y subsuelo submarinos. Derechos de soberanía exclusivos que pueden ampliarse, bajo ciertas condiciones, hasta las 350 millas marinas, siempre en virtud de lo dispuesto en el artículo 76º.

Ahora bien, cuando la Convemar se refiere al "lecho y el subsuelo de las áreas submarinas", se deduce un primer axioma en virtud del cual la plataforma continental de todo Estado costero tan solo representa una porción de la corteza oceánica, por oposición a la corteza continental. Precisión de talla; por cuanto de aquí se deriva otro axioma en el sentido que esa porción de corteza submarina no es independiente ni ajena a la geodinámica marina; sino, parte de ella.

Asimismo, cuando la Convemar incorpora dos formas diferentes de definir a la plataforma continental (por la prolongación natural o la distancia convencional de 200 millas - 370 kilómetros - en aquellos casos en que el margen continental es estrecho), da pie a un tercer axioma, de acuerdo con el cual esa zona de transición al momento de concluirse la Convemar en 1982 no era del todo conocida, no tenía su correlato científico, tanto más cierta esta inferencia cuanto que el conocimiento de los fondos marinos solo se ha enriquecido en los últimos veinte años gracias al desarrollo de sofisticadas técnicas para elaborar modelos y realizar estudios batimétricos y geofísicos, entre otros. Por ejemplo, hoy en día, todavía en el plano teórico, se sabe que cada parcela de la plataforma continental de un Estado ribereño es diferente con respecto a otra, por encontrarse fraguada, dentro de un contexto geológico más amplio, por la actividad de las placas tectónicas, a su vez relacionada con lo que se da en llamar la "deriva continental", al margen de los inevitables procesos de sedimentación.

Es decir, la mayor o menor profundidad del océano no es un hecho casual, como tampoco lo es la prolongación supuestamente "natural" de la plataforma continental. Ambas son, en puridad, parte inseparable de ese proceso inacabable de reajuste de las sub-cortezas de la litósfera a causa, inter alia, de las corrientes de convección generadas en el manto sub-litosférico junto con la interacción permanente que se da entre la fuerza gravitacional terrestre y la presión hacia arriba que genera la energía liberada por el magma, generalmente, a temperaturas por encima de los 1500 grados centígrados. A ello hay que agregar que la actividad tectónica es mayor en los fondos marinos por el peso adicional que tiene la columna de agua de los océanos, por las menores temperaturas y porque la corteza sería más delgada.

Dicho lo anterior, el lecho y subsuelo submarinos que constituyen la prolongación del territorio continental peruano presentan una singularidad geológica sin par, dada por la denominada placa tectónica "Nazca" (exclusivamente oceánica) y, muy en particular, por la cresta "Nazca" (Nazca Ridge), que se desplaza desde el Mioceno, oblicua y lateralmente, hacia el sur, en dirección oeste-este, en trayectoria de colisión con el segmento del margen convergente continental peruano entre los paralelos 14º y 17º grados de latitud sur.

Según la estudiosa Andrea Hampel, la cresta "Nazca" (Nazca Ridge) es una cordillera submarina, cuyo origen, común con el plateau Tuamotu en Polinesia, se remonta al cenozoico temprano, con una longitud que supera los 1,000 kilómetros en diagonal hacia la isla de Pascua, un ancho de 200 kilómetros y una altura aproximada de 1,500 metros. Desde hace cinco millones de años tendría una velocidad de convergencia menor, de 4.9 centímetros por año (teoría de la desaceleración gradual), siendo directo su impacto en la zona de subducción (hundimiento) entre Pisco y Punta Lomas. Actualmente la porción superior de la cresta estaría a menos de cien kilómetros de la costa peruana meridional, vale decir, dentro de las 200 millas peruanas.

Ha sido la evolución tectónica de esa estructura montañosa lo que ha originado, además de terrazas marinas, una fosa o zanja de sur a norte en ese segmento del margen continental peruano como resultado de la subducción oblicua (ángulo de 9º), confiriendo al fondo oceánico de esa zona un perfil único. Del mismo modo, siempre siguiendo a Hampel, el desplazamiento del Nazca Ridge tendría relación con los violentos temblores que golpearon la costa sur del Perú en 1942 y 1996, respectivamente. Es más, estaría en el origen del fuerte temblor de 23 de junio de 2001 y del terremoto del pasado 15 de agosto de 2007, sin contar las temidas réplicas.

En pocas palabras, no estamos hablando de un evento tectónico episódico. No, se trata de un proceso geodinámico convergente de millones de años, con el añadido que en los últimos doce años ha mostrado una actividad tectónica recurrente que podría intensificarse, razón demás para prestar la debida atención a la reconstrucción de Pisco, privilegiando al máximo las estructuras anti-sísmicas. En efecto, la cresta "Nazca" en su interacción directa y constante con el margen continental peruano determina una sucesión de eventos geológicos causa-efecto de tal magnitud, que sin ella es imposible entender la evolución de la corteza continental adyacente y viceversa.

Es tal la influencia de la cordillera submarina "Nazca" sobre la placa continental que, según Ruegg, el levantamiento anormal que culmina en el cerro Huaricangana (casi al frente del espolón de la cresta), daría cuenta de esa colisión convergente, al igual que las elevaciones que muestra el perfil costero cerca de San Juan de Marcona. Asimismo, Vicente, Mering y otros especialistas consideran que la deflexión que muestra el sistema hidrográfico entre Ica y Nazca sería otro ejemplo tangible del efecto subducente de la cordillera "Nazca"; con el río Pisco que desvía hacia el oeste y el río Ica que, extrañamente, prefiere seguir la dirección sur-sur este. Se diría que en esa zona habría un comportamiento siamés con efectos geomórficos entre las cortezas continental y marina en la dirección nor-este. La deflexión de Abancay y la teoría del arco de Fitzcarrald en la cuenca amazónica podrían, igualmente, estar relacionados con la subducción ejercida por la cordillera "Nazca."

Por consiguiente, regresando a la definición consagrada en el artículo 76º de la Convemar, la plataforma continental no está dada, en el caso del Perú, por una prolongación "natural" y no puede estarla, porque la geodinámica tectónica ha configurado una proyección "natural" al revés, de convergencia y aproximación, en la que la placa subducida y la placa subducente forman una fosa o trinchera oceánica (erosión tectónica) y, de paso, explican los plegamientos y elevaciones de la corteza continental. Por lo mismo, "el borde exterior del margen continental" en el sentido clásico y primario del término no es tal y no puede ser nunca tal, en la medida que se trata de una fosa provisional cuyo perfil está en función de la trayectoria de colisión de ambas placas. En suma, en el Perú se verifica una geodinámica sui generis de la litósfera que configura en el sur una zona de subducción con todo lo que esto implica.

De esta comprobación fácilmente demostrable con base en modelos, estudios batimétricos, geofísicos, geológicos y geodésicos, se infiere que le asiste derecho al Perú para reclamar parte de la cordillera Nazca hasta una distancia de 350 millas marinas (alrededor de 648 kilómetros), de conformidad con el mencionado artículo 76; por cuanto, se trata de una estructura geológica activa en las áreas submarinas (lecho y subsuelo) que constituye parte inseparable de la configuración geomórfica del correspondiente segmento costero del Perú, directamente subordinado al efecto convergente de la cordillera "Nazca". La muerte y desolación que con los terremotos y temblores ha ocasionado el Nazca Ridge en el sur peruano encontraría así su parcial compensación con esa reivindicación dictada por la geología.

Y ¿qué tiene que ver todo esto con la delimitación marítima? Pues bien, por curiosa coincidencia la cordillera Nazca tiene una conformación oblicua y es de esa forma como se desplaza lateralmente hacia el territorio continental peruano, en un sentido casi paralelo a la línea equidistante con que se deberían limitar los espacios marítimos entre el Perú y Chile. A fortiori, los derechos del Perú sobre más de 600 kilómetros de la cordillera submarina implican una proyección en diagonal al sur del paralelo 18º de latitud sur, de allí la conveniencia de considerar la cuestión de la delimitación marítima sin soslayar el contexto geológico. Ahora ya no se toma al pie de la letra la concepción teórica de Alfred Wegener acerca de la deriva de los continentes, pues la tectónica de las placas nos dice que la subducción se traduce en resultantes que no siempre van en una sola dirección.

Como se sabe, el Brasil reclama, de conformidad con el artículo 76 de la Convemar más de 900,000 kilómetros cuadrados más allá de las 200 millas. Y en estos momentos tiene lugar en Dinamarca una reunión decisiva en la que participan, también, Canadá, Estados Unidos, Noruega y Rusia con miras a "repartirse" el Ártico, que se supone alberga la cuarta parte de las reservas mundiales de petróleo.

Argentina, entre muchos otros Estados, piensa presentar su reclamación antes de mayo de 2009 y se habla de un vasto territorio de un millón de kilómetros cuadrados. En una palabra, la reclamación peruana no tendría nada de novedosa y lo paradójico sería que no se ejerza ese derecho.

Complementariamente, como una forma de guardar coherencia, parece necesario que todos los mapas oficiales del Perú incluyan los derechos de soberanía del Perú sobre la parte correspondiente de la cordillera "Nazca". En momentos en que los Estados unilateralmente definen sus derechos sobre el lecho y subsuelo de las áreas submarinas aledañas al amparo de la Convemar, el Perú no puede permanecer estático. Sin embargo, se plantea aquí la necesidad de considerar que nuestro país adhiera a la Convención del Mar, en el entendido que nuestros derechos de soberanía se prolongarían más allá de las 200 millas. Y si nos atenemos a lo que prevé el artículo 4º del Anexo II "Comisión de Límites de la Plataforma Continental" de la Convemar, tiene tiempo el Perú para preparar la información científica y técnica en respaldo de sus derechos.

* Embajador SDP. Artículo publicado en el blog «elmercuriodigital.es» el 25/08/2011. Consulta el 25/08/2011 en:

http://elmercuriodigital.es/content/view/11321/89/