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miércoles, 26 de septiembre de 2012

Mar Peruano y CONVEMAR



LAS 200 MILLAS DE MAR TERRITORIAL
Joaquín Heredia Cabieses*


Con relación a la publicación del dictamen de la Comisión Especial del Colegio de Abogados de Lima en torno a la Convención sobre el Derecho del Mar [1983], las quince conclusiones emitidas por dicha entidad profesional, se refutan, por inexactas, como sigue.

La Primera Conclusión no es exacta, ya que la Convención sobre el Derecho del Mar no representa el triunfo de la Doctrina Peruana del Patricio Dr. José Luis Bustamante y Rivero, sino todo lo contrario, y así lo afirmó el propio Dr. Bustamante en la Sesión de la Cámara de Senadores en la que el Canciller Dr. Javier Arias Stella hizo su exposición, tratando de conseguir el apoyo del Senado. Creemos oportuno sugerir que las Comisiones de Relaciones Exteriores de ambas Cámaras deben solicitar un Informe al Ministro de Relaciones Exteriores a fin de precisar el momento y las razones por las que la Cancillería Peruana cambió su posición, que siempre fue la Defensa de la Soberanía y Jurisdicción sobre las 200 Millas, por la posición absurda de Derechos de Soberanía sobre los recursos naturales en las 200 Millas que se llamaron Zonas Económicas Exclusivas, que de exclusivas sólo tienen el nombre y que son posiciones totalmente diferentes.

La Segunda Conclusión tampoco es exacta y la Comisión Especial estima que la Doctrina Peruana de las 200 Millas “no responde a las tesis del mar territorial ya que no reúne sus elementos tipificantes”. La citada Comisión parece que olvidó el Artículo 2 de la Convención titulado: “Régimen Jurídico del Mar Territorial”, cuyo Inciso 1 dice textualmente: “La Soberanía del Estado Ribereño se extiende más allá de su territorio  y de sus aguas interiores, a la franja de mar adyacente designada con el nombre de Mar Territorial”. Claramente queda definido por la propia Convención y para quienes la defienden que la franja del mar adyacente sobre la que el Estado ribereño extiende su soberanía se la designa Mar Territorial y eso es precisamente lo que señala el artículo 98º de la Constitución del Perú. Para mayor abundamiento podemos leer a Max Sorensen que en su Manual de Derecho Internacional Público, página 335, Mar Territorial, sostiene: “El Derecho Internacional reconoce como Mar Territorial la franja del mar sobre la que el Estado costero ejerce su jurisdicción”. Pretender en la actualidad el requerimiento de otros elementos tipificantes resulta totalmente adjetivo.

La Tercera Conclusión es también inexacta ya que los Constituyentes de 1979 aceptaron las recomendaciones de los técnicos de la Cancillería Peruana de substituir la expresión de Mar Territorial por Dominio Marítimo con Soberanía y Jurisdicción, no sólo porque ambos criterios eran iguales sino además para dar al Perú mayor capacidad de negociación en las Conferencias Internacionales sobre Derecho del Mar. (Ver página 111 del libro “La Nueva Constitución al Alcance de Todos”, del Dr. Enrique Chirinos Soto).

La Cuarta Conclusión trata de disimular su inexactitud y en forma equivocada afirma que nuestra Constitución se refiere al Territorio Peruano de un modo genérico, y en cuanto a Soberanía y Jurisdicción se trata de Soberanía Modal. Muy respetuosamente consideramos que se trata de una monstruosidad jurídica y además con esta Conclusión se ofende a los constituyentes de 1979 que en forma correcta, precisa y muy clara, dejaron establecido lo que es el Territorio de la República y señalaron con el más puro patriotismo su inviolabilidad. Resulta inútil que los distinguidos miembros de la Comisión Especial del CAL traten de disimular la substitución de Soberanía y Jurisdicción por Derechos de Soberanía, y tenemos que repetir que una cosa es Soberanía y Jurisdicción y otra cosa muy distinta son Derechos de Soberanía sobre los Recursos Naturales.

La Quinta Conclusión es igualmente falsa y se pretende una explicación forzada tratando de quitarle al Artículo 98º de la Constitución su verdadero sentido. Al decir Libertades de Comunicación la Constitución se refiere a todo lo que corresponde a vías de comunicación (de navegación) y a los medios de enlace. Es decir que esta expresión incluye facilidades de navegación, paso inocente, y otros, incluyendo al mismo tiempo la instalación de cables submarinos, etc. Tenemos que insistir que ningún tratadista, antiguo o moderno, considera que para definir el Mar Territorial es indispensable señalar el paso inocente y tenemos que recordar a quienes interesa que el paso inocente es un elemento inherente al concepto de mar territorial y sobre este asunto ningún tratadista serio opondría objeción.

La Sexta Conclusión es realmente preocupante; se afirma equivocadamente que no existe incompatibilidad entre la Constitución del Perú y el Texto de la Convención. Tal afirmación constituye una aberración jurídica ya que no es lo mismo Soberanía y Jurisdicción, tal como lo ordena nuestra Constitución, y Derechos de Soberanía sobre los Recursos Naturales, tal como lo dispone la Convención.

La Sétima Conclusión es igualmente inaceptable califica la violación de nuestro Territorio por la Convención como si se tratara de una dificultad muy simple y propone aplicar el Artículo 103º de la Carta Política a fin de modificar el artículo 99º. Quienes defienden la Convención deben tener presente que nuestro Territorio es inviolable en todas y cada una de sus partes.

La Octava Conclusión es realmente incomprensible. Se afirma en la Sétima Conclusión que hay conflicto entre lo dispuesto por la Convención y el Artículo 99º de la Constitución y que por ello hay que aplicar el artículo 103º para, a reglón seguido, sostener que no se requiere modificar la Constitución. Es muy difícil de entender lo que se ha querido decir.

La Novena Conclusión es igualmente inexacta y en ella se pretende falsear el espíritu y la letra del Artículo 310º de la Convención que algunos, con buena intención, defienden. El artículo dice: “Al momento de firmar la Convención, el Estado parte podrá hacer Declaraciones o Manifestaciones, cualquiera que sea su enunciado o designación, siempre que tales Declaraciones o Manifestaciones no tengan como finalidad excluir o modificar el efecto jurídico de las disposiciones de la Convención.
Los Artículos 98º y 99º declaran con claridad meridiana que el Perú ejerce Soberanía y Jurisdicción sobre su Dominio Marítimo de 200 Millas y sobre el Espacio Aéreo que las cubre”. Y, la Convención dice que el Estado Ribereño ejerce Derechos de Soberanía sobre los Recursos Naturales y Soberanía tan sólo sobre las 12 Millas del Espacio Aéreo de su Mar Adyacente llamado Mar Territorial. Si se llegara a hacer lo que la Comisión del CAL pretende en su 9ª. Conclusión, se estaría violando la letra y el espíritu del Artículo 310º de la Convención y nuestras Declaraciones serían totalmente nulas.

La Décimo Primera Conclusión resulta igualmente falsa y tenemos que repetir que la Convención no consagra la Doctrina Peruana de las 200 Millas, lo único que consagra es una original Doctrina de Zona Económica Exclusiva que de Exclusiva sólo tiene el nombre, ya que sobre ella todos los Estados del planeta tienen igualmente Derecho y Deberes; resulta imposible entender lo que se pretende. Es igualmente falso afirmar que si el Perú firma la Convención tendremos acceso a la Zona Internacional. Parece que se han olvidado que se trata de un Patrimonio Común de la Humanidad y nada ni nadie podrá privarnos de ese Derecho que la Comunidad Internacional siempre ha respetado y respetará.

La Décimo Segunda Conclusión es tan falsa como las anteriores pues con grave error sostiene que los Derechos Reconocidos a los países en desarrollo sin litoral de la región sobre los excedentes están condicionados a los derechos preferenciales del Estado Ribereño. Realmente no comprendemos cómo se pueden cometer esta clase de errores; el artículo 69º de la Convención es muy claro y en su Inciso 3 dice: “Cuando la Capacidad de Captura de un Estado Ribereño se aproxime a un punto en que pueda efectuar toda la captura permisible de los recursos vivos en su Zona Económica Exclusiva, el Estado Ribereño y otros Estados Interesados cooperarán en el Establecimiento de Arreglos Equitativos sobre una Base Bilateral, Subregional o Regional para permitir la participación de los Estados de Desarrollo sin Litoral de la Región en la explotación de los Recursos Vivos de la Zona Económica”. Lo que se concede en un Tratado Internacional no es un Simbolismo, es una Realidad y debe cumplirse. Lo exige el Derecho Internacional.

La Décimo Cuarta Conclusión sostiene que al suscribirse y aprobarse la Convención quedarán resguardados los intereses esenciales de nuestra Patria. Tal afirmación es profundamente falsa y nunca nadie habló por ser inexacto , que los intereses esenciales del Perú estarán en los Fondos Oceánicos. Los peruanos sabemos muy bien que los intereses esenciales de nuestra patria están en nuestro territorio, en nuestra Selva ubérrima, en los yacimientos mineros de nuestra sierra y en sus valles serranos, en nuestros yacimientos mineros de la costa y en nuestros valles costeños y finalmente en nuestro Dominio Marítimo de 200 Millas, sobre las que el Perú ejerce Soberanía y Jurisdicción de hecho y de Derecho, y los peruanos estamos seguros que ni en el presente ni en el futuro habrá Gobierno que pretenda entregar un milímetro de nuestra Soberanía.

La Décimo Quinta Conclusión no tiene valor alguno para el Perú, interesado en la explotación de lo que legítimamente le pertenece y, por el contrario, creemos que ningún peruano debe desempeñar cargos ni en la Comisión Preparatoria ni en la Autoridad Internacional de los Fondos Marinos que antijurídicamente pretende adueñarse del patrimonio común de la humanidad. Tampoco creemos que puedan existir intereses personales valederos porque para todos los peruanos, sin ninguna excepción, primero que nada está la Defensa de los Intereses del Perú.

* Embajador SDR. Artículo publicado en diario El Comercio de Lima el 14 de Febrero de 1983. 

martes, 28 de agosto de 2012

El Derecho y la CONVEMAR: interés y doctrina


COMENTARIOS A ADHERIR A LA CONVEMAR
Gustavo Barragán Schenone*


También he leído los artículos del Embajador Eduardo Ponce y hoy el del ilustre peruano Embajador Javier Pérez de Cuellar. Coincido con el Almirante Hugo Ramírez Canaval en que estamos en medio de una tendenciosa campaña mediática institucional creando urgencias que no existen.

La CONVEMAR sólo no da 12 millas de mar con jurisdicción, dominio y soberanía. Nuestra Constitución contempla esos tres atributos del Estado Soberano en las 200 millas, por eso es que ningún Congreso ha cedido a las presiones de la Cancillería y el que lo haga incurrirá en traición a la patria, según palabras de Don Andrés Townsend Escurra. Alán García ha sido presidente dos veces y fue fiel a la doctrina Townsend.

No repetiré otros conceptos que ya he escrito anteriormente pero quiero destacar que ningunos de los dos distinguidos exponentes de nuestro servicio diplomático ha mencionado que los Estados Unidos de Norteamérica tampoco es signatario de la Convención ni las razones por las que no lo ha hecho. La CONVEMAR puede haber sido firmada por 162 Estados pero eso no significa que nos convenga ni que sea nuestra doctrina.

Reenvié al Sr. Vicealmirante de la Armada de México, y gran amigo Don Fernando Meixueiro Ramírez ese trabajo ilustrativo sobre nuestro reclamo en la Corte Internacional de la Haya y no sólo me ofreció circularlo sino que me narró que al delimitar la frontera marítima de las 200 millas México, Cuba y Estados Unidos tenían áreas superpuestas por lo que comenzaron por utilizar la bisectriz como línea divisoria (Como reclamamos nosotros a Chile) y como al centro aún quedaba un área, que llamaron "dona", se la repartieron amigablemente.

La bisectriz es una divisoria marítima muy anterior a la CONVEMAR y no una contribución de esta al derecho marítimo. Decir que si no nos adherimos ahora, antes de la exposición oral perderemos en la Haya es una falacia. Más bien sería una muestra de debilidad adherirnos ahora a la CONVEMAR a tontas y locas porque le restaríamos sustento a nuestra posición jurídica de puro derecho. Que es lo que anhela la Cancillería chilena en sus dimes y diretes con Ecuador. Dejemos de jugar a la gallinita ciega de una vez por todas y compremos armas. No olvidemos que por eso los palestinos están sometidos por Israel, porque no tienen las armas para enfrentarlos aunque el Consejo de Seguridad [ONU] les de la razón una y cien veces.


* Vicealmirante MGP. Presidente de la Asociación de Oficiales Generales y Almirantes del Perú — ADOGEN PERÚ.

lunes, 27 de agosto de 2012

Comentarios a adherir a la CONVEMAR


SI EL PERU NO ADHIERE, CHILE GANA… ¡FALACIA!
Hugo Ramírez Canaval*

Cuanto más  desesperan en Chile por  la cercanía  de la fase oral  en La Haya  y  no les llegan noticias sobre la adhesión del Perú a la Convención del Mar, en el Perú sus amigos abanderados  de la adhesión,  también desesperan al ver que los plazos se les acortan y no han  logrado  nada  a  pesar  de  que  habían  arreciado  su  agresiva  campaña  en las sombras  con el falaz argumento de que “Si el Perú no adhiere a la Convención,  Chile gana en La  Haya”.  Sus planes no han funcionado  y  ¡peor aún!… se acaban de enterar de que no podrán manipular al Congreso. 
¡Parece que como en  2004… ¡El pan se les quema en la puerta del horno!

El embajador Eduardo Ponce Vivanco ha publicado el Domingo 19 de Agosto, un  artículo titulado ¿Durmiendo con el enemigo?,  que no voy  a “responder”  porque  no  estoy  en enfrentamiento  alguno,  pero sí  con el debido respeto por  la  persona  y  por sus ideas, me  permito comentar…  Tengo la impresión de que los abanderados de la adhesión están en dificultades.  

Sucede  que  el  artículo  citado  comienza  con : “El desinterés parlamentario   por la política internacional  convirtió a la  Comisión de Relaciones Exteriores del Congreso en el  ‘huesero’  de la Plaza Bolívar hasta que por distracción, cayó en manos del señor Diez Canseco…”.  Y continúa  entre  paréntesis con…   (el más radical  de sus aliados).

La introducción transcrita podría ser suficiente para decir “Dios sabe lo que hace”  con  la Convención;  pero  el artículo contiene varias otras expresiones que confirmarán mi apreciación. Así, en el 2do. párrafo,  dice:”Entrevistado … (Diez Canseco ) consideró  ‘un tema central’  que se utilice la ‘diplomacia parlamentaria’ para  convencer a los congresos latinoamericanos…¿Para qué? ¿Alguien recuerda que  hayan venido congresistas colombianos  para informar a los nuestros  sobre su litigio marítimo  con  Nicaragua?”.

Comento:  Eso de ¿para qué?,  me sugiere dos comentarios… 1)  ¿ No será que temen que esos trámites demoren la decisión que creían  favorable a sus planes en  el Congreso,  y temen que el  Perú  ya  no podría adherir  ANTES  de  la fase  oral   en Diciembre… para que Chile nos gane?
2)   Me da pena expresarlo,  pero esa pregunta  solamente confirma  la  vergonzosa realidad que vivimos  en el  Perú  frente a la demanda  que  el  gobierno  peruano ha planteado en La Haya…  Lo que pasa es que  para los colombianos  antes que nada está su patria… Allá no había ningún grupito que  actuara  interfiriendo como si quisiera ayudar a  “la otra parte”.

En el tercer párrafo, dice: “Ad  portas  de la fase  oral  en La Haya, el Congreso debe asumir la responsabilidad que viene esquivando desde 1982  y que nos ha  dejado  en la incongruente  posición de…  (el Perú)  no  es  parte   de la Convención  –solitaria  fuente   del  derecho  que  invocamos  para  una delimitación  equitativa…”

Comento: En cuanto a que el Congreso debe asumir la responsabilidad… Yo diría que ellos representan A TODOS  los peruanos  y saben lo que hacen… Le  informo  que en aquellos años nadie se preocupaba del asunto… La  primera   vez que el tema llegó al Congreso, fue cuando los 3 asesores chilenos en Palacio  consiguieron que Toledo  ordene una millonaria campaña en todos los medios,  para que  los  peruanos  aprueben  la adhesión. A  pesar de tanta propaganda,  la  gestión  fracasó porque  los abanderados  no aceptaron  la propuesta  del Congreso para ir a una: ¡Consulta popular! ¿Por qué sería?

En  cuanto  a  que  la  Convemar  es  la  solitaria  fuente positiva  del  derecho que invocamos… le  informo  estimado lector,  que  los diplomáticos  saben muy bien,  que  el  Derecho  Internacional  es anterior y superior a la Convención del Mar  y  que  el  Perú  NO  HA  INVOCADO   la Convención sino el Derecho Internacional, que  dispone la línea media.      

En el cuarto párrafo, dice: “Víctimas de la miopía y  el temor,  los políticos  han  eludido  esa  obligación  con  el  falso  pretexto de  que  la  Convemar reduce  a  12  las 200 millas del Mar de Grau. Prefieren no enterarse que las 200 millas  nunca fueron  de mar territorial…”   y  continúa  con: “…pues el Decreto  de  1947  como las Constituciones de  1979  y  1993   establecieron un  ‘dominio marítimo’ con soberanía y jurisdicción…igual que la Convemar.”

Comento:  ¡Cuántas acusaciones…!. Yo podría  decir que  quienes  sufren  de “miopía  y temor “son  los  abanderados  de  la adhesión  que  no ven que la Convemar  reduciría  REALMENTE  nuestro  mar territorial  de 200  a CERO  millas,   porque  según el artículo 3.2  y el  55   de la Convención,  el mar territorial  de 12 millas y la zona económica exclusiva de 188 millas,  se rigen por las disposiciones respectivas de la Convención. ¡No más soberanía!
Por otro lado, tienen miedo  que se pierdan los puestos diplomáticos para “técnicos en Convemar”  que  corresponderían  al Perú. 

También digo que los abanderados  de la adhesión, son quienes utilizan el  “falso pretexto”  de que las 200 millas nunca fueron mar territorial… son ellos quienes  “nunca se han enterado” que… ¡Las 200 millas SIEMPRE fueron mar territorial!... Para  el  español Cabanellas,  soberanía y jurisdicción  son sinónimo de mar territorial. Así  lo aceptan  y  lo respetan en todo el mundo,  desde Onassis en 1954 hasta los pesqueros chinos en 2005.      

Para terminar con este cuarto párrafo,  considero que no se puede decir que las Constituciones peruanas han establecido un  dominio marítimo con soberanía  y  jurisdicción   IGUAL  que  la  Convemar,   porque   la  Convemar  trasgrede nuestra Constitución… Así lo señalaron los delegados que en 1982  firmaron  AD REFERENDO  dejando constancia de  que  la  Convención  transgrede la Constitución del Perú.  

Finalmente,  en  el  quinto  párrafo  dice:  “Si  el  Perú  ha  pedido que se  le  aplique  la  Convención  para  dirimir… Asumamos,  pues, que  al presentar  la  demanda  aceptamos  los espacios  marítimos… Urge  entonces  desempolvar el oficio  que  como  Premier  y Canciller,   el  embajador  Pérez de Cuellar envió al Congreso  en Mayo de 2001… justificando  con rigor la adhesión…”.

Comento: El  presidente y el canciller en 2008, fueron muy realistas y  dijeron ¡No es necesario que el  Perú  adhiera  para  que  la Corte de La  Haya  admita  nuestra  demanda!.  Y  así  ha  sucedido... Nos  han  aceptado  con  las  reglas  del  Derecho Internacional.  Pero  ahora  los  “cucos”   vienen  a  asustarnos   con  que: ¡Debemos  adherir,  si no… nos gana Chile!

Me sorprende que nos diga: “Asumamos,  pues, que al presentar la demanda aceptamos   los espacios  marítimos…”. Pregunto: ¿Por qué?  ¿Acaso  asume que  “alguno”  o algunos  se pueden  prestar a una “trampita” a favor de  Chile?... Sabiendo que aunque  algunos “asumamos”,  el hecho es  que mientras  nuestro gobierno  no anuncie   la  adhesión y firma, NO  seríamos miembros plenos.
 
Finalmente,  en el caso del embajador  Pérez de  Cuéllar,  sabiendo de alguna  de sus decisiones,  sí  creo  que  debe  haber enviado  el oficio del que nos habla… Ese era    justamente  el  año  en que comenzaba  la  campaña  de los  “amigos de  Chile” para  lograr que el  Perú adhiera, a fin de que Chile no vaya  a La Haya  porque  entonces  estaban  perdidos…. ¡Y él como Premier y Canciller, tenía  que apoyarlos!.
    
En 1968,  cuando  era  Secretario General  de  Relaciones  Exteriores,  aceptó  en todos  sus términos el acta que  nuestros delegados habían firmado el 26 de Abril de 1968,   trasladando  el  Punto Concordia  de  la orilla  del  mar  al  Hito  Nro. Uno,   260 metros  tierra  adentro.  Este hecho  –aunque  no  tiene  valor en La Haya,  por el Tratado de 1929-  es uno de los argumentos  más  fuertes  de  los  chilenos  en  La Haya.  El colmo… ¡Ahora,  Pérez de Cuellar está en el equipo de La Haya!.  

* Contralmirante MGP. Colaborador de «Foro Geomarítimo».



¿Durmiendo con el enemigo?
J. Eduardo Ponce Vivanco*

El desinterés parlamentario en la política internacional convirtió a la Comisión de Relaciones Exteriores del Congreso en el "huesero" de la Plaza Bolívar hasta que, por distracción, cayó en manos del señor Diez Canseco. Ensayando una explicación, el líder de Acción Popular informó que el gobierno no quiso conservarla y que fue tomada por su bancada (para contentar al más radical de sus aliados). Por si no se hubiera percatado el Ejecutivo, la política exterior es el campo en que se maneja el litigio marítimo con Chile, la nefasta agenda bolivariana de integración política y la dimensión internacional de los derechos humanos instrumentada con maestría por el terrorismo y sus cómplices.

El activismo de JDC lo llevó a adelantar algunas ideas peligrosas sobre el llamado "tema de La Haya". Entrevistado por El Comercio (R. La Rosa), consideró un "tema central" que se utilice la "diplomacia parlamentaria" para convencer a los congresos latinoamericanos sobre las bondades de nuestra posición. ¿Para qué? ¿Alguien recuerda que hayan venido congresistas colombianos para informar a los nuestros sobre su litigio marítimo con Nicaragua? ¿No será que el propósito real es introducir el problema en la CAN, ALBA, Mercosur y Unasur para politizar la controversia a nivel regional y perturbar el espíritu de futuro y respeto mutuo que observan los gobiernos del Perú y Chile? ¿No habrá concebido estas acciones con el fin de avanzar la agenda chavista reforzada por el ingreso de Venezuela al Mercosur?

Esperemos que no, porque sería una pena que un político inteligente como JDC conduzca al Canciller por esos riesgosos laberintos en vez de que ambos se concentren en lograr, por ejemplo, algo tan importante como la aprobación parlamentaria de nuestra adhesión a la Convención de las Naciones Unidas sobre el Derecho del Mar (Convemar). Ad portas de la fase oral en La Haya, el Congreso debe asumir la responsabilidad que viene esquivando desde 1982, y que nos ha dejado en la incongruente posición de ser el único signatario de la Declaración de Santiago (1952) que no es parte de la Convemar -solitaria fuente positiva del derecho que invocamos para una delimitación equitativa de la frontera marítima con Chile.

Víctimas de la miopía y el temor, los políticos han eludido esa obligación con el falso pretexto de que la Convención reduce a 12 las 200 millas del Mar de Grau. Prefieren no enterarse que las 200 millas nunca fueron de mar territorial, pues tanto el Decreto de 1947 como las Constituciones de 1979 y 1993 establecieron un "dominio marítimo" con soberanía y jurisdicción sobre los recursos naturales en las 200 millas, igual que la Convemar.

Más claro aún. Si el Perú ha pedido que se le aplique la Convención para dirimir el litigio con Chile, es obvio que la Corte delimitará la frontera marítima en cada una de las zonas instituidas por ese tratado, comenzando por el mar territorial de 12 millas. Asumamos pues, que al presentar la demanda aceptamos los espacios marítimos de la Convención. Urge entonces desempolvar el Oficio que, como Premier y Canciller, el embajador Pérez de Cuéllar envió al Congreso en mayo de 2001 con la argumentación que -siete años antes de ir a La Haya- justificaba con rigor la adhesión a la Convemar, que nuestra diplomacia contribuyó decisivamente a forjar.

NOTA DEL EDITOR
* Embajador SDR. Artículo publicado en  CORREO el 19/08/2012. Consulta el 28/08/2012.

viernes, 20 de julio de 2012

Diferendo marítimo Perú-Chile: persuación y disuación


  LA CONTROVERSIA DE LA HAYA VISTA POR ESTRATEGAS CHILENOS
 Oswaldo de Rivero*

Para destacados  analistas estratégicos chilenos y  Libro de la Defensa Nacional de Chile 2010, la demanda  del Perú en la Haya, “no tiene meritos ni fundamentos”.  Es así  un “eufemismo jurídico,” que oculta  la   pretensión del Perú de  cambiar el statu quo derivado de la guerra del Pacifico, del Tratado de 1929 y de los convenios de 1952 y 1954.
Consideran que la diplomacia chilena al rechazar el pedido peruano de negociaciones directas, para fijar  un limite marítimo, cometió un error porque la abrió el camino al Perú para demandar a Chile en la Haya.

Si Chile hubiera aceptado negociaciones directas  no estaría ahora litigando en la Haya sino  ejerciendo su  poder de disuasión, dentro de  las  negociaciones directas,  para que estas no lleguen a nada.

El Perú, según ellos, al pretender un cambio del statu quo por medios jurídicos, le ha dado  coraje a Bolivia  para pretender  lo mismo con el tratado de 1904. El Perú ha sido así “temerario,”al patear el tablero geopolítico en el Pacifico sudamericano y no medir las consecuencias  de intentar un cambio del statu quo   que  puede hacer colapsar, la  paz y la amistad, establecida en el Tratado de limites de 1929.

No están tan seguros de ganar. Temen que la Corte de la Haya  de  un fallo que delimite de manera jurídicamente equitativa el área en disputa. Y le dé así  una parte de ella al Perú.  Para ellos, esto cambiaria el statu quo porque el Perú ganaría siempre algo que nunca había tenido y Chile perdería una porción del área marítima donde ejercía soberanía.

Esto lo sospechan también sus políticos y la mayoría de población chilena. Según un  sondeo de opinión pública más del 73% de  los chilenos no están dispuestos a ceder  el más mínimo espacio marítimo al Perú en el caso de un fallo adverso.

Esta tendencia, se refuerza además como resultado de  la impopularidad del Presidente Piñera (22% de aprobación).

Si éste acepta un fallo desfavorable su  impopularidad se convertirá en ilegitimidad. Pasaría a la historia como un presidente chileno repudiado por su pueblo como un mandatario fenicio que, por salvar las inversiones de los empresarios chilenos, cedió dominio marítimo al Perú.  

Y es por esto,  que  Piñera, ahora dice que, no solo  defenderá la soberanía marítima jurídicamente, sino que las fuerza armadas de Chile están listas para defenderla. Lo declaró,  en medio de  tanques Leopardo,  durante las maniobras Huracán 2011, y lo volvió  a repetir  recientemente en mayo de este año, nada menos, ante el pleno del Congreso chileno.  

Sin dudas, este rechazo chileno a ceder  soberanía se fortalecerá  aun más porque el  2013,  que es un año crucial para el fallo de la Haya, es también un año crucial electoral  en Chile, en el cual, la defensa de la soberanía marítima chilena tendrá, sin dudas, campeones en los candidatos presidenciales, tanto  de derecha como de izquierda.

No seamos tan triunfalistas sobre el fallo ni impávidos frente a la amenaza chilena porque será muy difícil, que un gobierno impopular  como el de Piñera  termine su periodo aceptando un fallo que  cercene una área donde Chile ejercía soberanía, o que el nuevo gobierno que lo suceda, se inaugure aceptando  una cesión semejante.

Y es por todo esto, que los estrategas chilenos  sostienen que el  Perú se  equivoca creyendo que la controversia con Chile es jurídica cuando  es geopolítica y además con graves repercusiones  internas  para Chile. Y en virtud de ello,  recomiendan  sacar al Perú  de su “eufemismo jurídico”y obligarlo a practicar una “realpolitik” que “sincere” la peligrosa   situación internacional  creada por  su irrealista demanda en la Haya.

De esta manera, los analistas estratégicos chilenos no son tan partidarios de un proceso jurídico en la Haya a “finish,” sino llegar antes a  un “sinceramiento”  con el Perú,  a través de un “dialogo franco,” es decir, una negociación directa

En este sentido, son muy ilustrativas las declaraciones publicas del experimentado Embajador  chileno, Juan Pablo Lira: “Perú tiene expectativas pero Chile tiene y ejerce soberanía sobre el territorio. Por ende, para Chile será mas duro aceptar un fallo adverso…“ ha llegado el momento de tener un dialogo franco con el Perú”

¿Y como buscará Chile detener un proceso jurídico a “finish” y llevarnos a una  negociación directa? No hay que tener  mucha imaginación. El “sinceramiento” chileno consistirá en disuadirnos, diciéndonos: negociemos para lograr beneficios mutuos sin cesión  de soberanía chilena o vamos a un conflicto. En otras palabra, si el Perú  no acepta  la razón (sinceramiento)  de que  Chile no gana nada en la Haya, entonces habrá que amenazarlo con usar la “fuerza”  para convencerlo.

La hipótesis de un  conflicto con el Perú prevalece así en el pensamiento estratégico chileno y en la preparación de sus  fuerzas armadas. Y es por ello, que Chile ha recurrido en estos años al espionaje y  convertido el proceso de la Haya en un imparable ejercicio de  disuasión al Perú.

ESPIONAJE, DISUACION, INCIDENTE

En efecto, Chile logro con éxito una operación de espionaje obteniendo que el suboficial Victor Ariza le vendiera valiosa  información sobre la Fuerza Aérea Peruana. También hubo intentos de penetrar la base de la Joya, como fue le caso del helicóptero “extraviado,” y luego, rumores de un espionaje en Talara.
En sus actos de espionaje Chile ha demostrado  que lo que más le  interesa es la FAP. Y esto, porque la superioridad aérea es decisiva en todo conflicto armado. Y a pesar, de que Chile ya obtuvo esta superioridad,  le sigue preocupando el grado real de  operatividad de la FAP.  Parecería que  quiere darle total seguridad,  en caso de combate, a sus F16 frente a nuestros MIG 29, y además saber, si nuestra defensa antiaérea sigue arcaica o se esta modernizándose con mejores radares y misiles.
Además,  con la adquisición de un satélite “Fasat-Charlie y de aviones sin piloto (UAV) “Hermes 900,  Chile puede  espiar ahora miles de kilómetros de nuestro territorio e informarse sobre nuestras actividades militares. El territorio del Perú esta  hoy observado por Chile desde el espacio  y desde la atmósfera. Chile se ha convertido así en el “big brother” del Perú.

También  la estrategia  de Chile  ha sido darle al proceso de la Haya  un trasfondo permanente de disuasión con la intención de negociar directamente, antes  o después de fallo adverso,  un arreglo bajo la amenaza de un conflicto.  Y es por esto,  que Chile es el país que más se ha armado en Sudamérica. Inclusive hoy  supera militarmente al Brasil, no con mayor número de unidades de combate y hombres, sino con la  modernidad de su sistema de armas.

Durante el periodo 2000-2011 Chile ha adquirido armamentos por 3,479 millones de dólares. Y solo, entre el 2008, año que comenzó el juicio de la Haya y el 2012, ha adquirido  1, 356 millones, es decir, casi la mitad de sus adquisiciones entre el  periodo 2000-20011.

El Perú vive hoy amenazado-disuadido por  46 modernos aviones F16, por  más de 400 tanques Leopardo, por 2 submarinos Scorpene, silenciosos, que pueden estar sumergidos un mes  y en estas condiciones lanzar misiles. También por 8 fragatas con modernos  misiles navales Harpoon, aviones Awacs,  sistemas de radar avanzados, un satélite con atribuciones militares y aviones sin piloto espías.

La mayor parte de este sistema de armas de naturaleza ofensiva esta desplegado hoy en la frontera norte de Chile y tiene como doctrina la  acción combinada de todos los sistemas de armas  navales, terrestres  y aéreos, en un teatro de operaciones que es el Perú, bajo el mando del Jefe de Estado Mayor Conjunto chileno. La operatividad combinada de estos sistemas  de armas ha sido probado en dos maniobras  disuasivas contra el  Perú: Salitre 2010 y Huracán 2011.

Chile tiene así hoy la capacidad militar  para provocar, antes o después del fallo,  un incidente armado (sin llegar  a una guerra). Este incidente  convertiría la controversia jurídica en un pretendido “uso de la fuerza de parte del Perú,” lo cual  impediría  la ejecución del fallo para llevarnos a un “dialogo franco”, es decir a negociaciones directas bajo su poder de disuasión. 


EL MITO DEL CONSEJO DE SEGURIDAD

En la prensa nacional circulan opiniones que aseguran que  si Chile no ejecuta el fallo de la Haya se podrá recurrir al Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas para que  lo obliguen a hacerlo.  Ojalá esto fuera cierto pero no lo es.

Si bien el Art. 94 de la Carta de las Naciones Unidas permite  que el Consejo de Seguridad tome medidas “si lo cree necesario” frente al incumplimiento de los fallos. Nunca  el Consejo  aplicó ni aplicará este artículo porque las cinco grandes potencias permanentes con derecho a veto no quieren  exponerse a ser enjuiciadas  y tener que vetar una  sentencia de la Corte adversa  a  sus intereses.   

Ante esta realidad no es coincidencia que Chile haya presentado su candidatura para ser miembro del Consejo de Seguridad a partir del 2014. Sin duda, siendo miembro estará en una situación diplomática privilegiada para fortalecer aun más la  no acción de este órgano frente a las sentencias de la Corte.

Además, Chile,  como miembro  del Consejo de Seguridad, podría inclusive provocar un incidente armado denunciando inmediatamente ante este órgano  que fue el Perú  que lo provocó. Lo más que haría entonces el Consejo de Seguridad seria promover un arreglo directo entre las partes, lo cual  arruinaría el proceso o el fallo de la Haya, al obligarnos a  entrar en negaciones directas con Chile.

¿QUE HACER?

En un Memorándum, que es un modelo de análisis, en  los más  prestigiados centros de estudios estratégicos del mundo, el eminente  estratega británico Eyre Crowe, frente a la carrera armamentista alemana, dijo:

“No podemos juzgar ni adivinar que es lo que quiere Alemania con su carrera armamentista. El  único elemento objetivo que tenemos frente a este hecho, es que es  sus armas  amenazan al Imperio Británico, y debemos armarnos”

Esto mismo se aplica hoy al Perú. Lo único objetivo que sabemos del armamentismo de Chile es que amenaza al Perú porque la gran parte de sus armas ofensivas están desplegadas en su frontera  norte. El Perú no puede vivir con un vecino que lo espía y le apunta todos los días con sistemas de armas cada vez más sofisticados y mortíferos, y por eso debemos armarnos...

El Perú no tiene otra alternativa que armarse para disuadir  a Chile  a no usar la fuerza. Un  incidente armado, antes o después  del fallo, no estallaría fácilmente si hay disuasión. Es  decir, si existe la posibilidad real de que Chile sufra un gran daño militar.

Esta disuasión, no significa tener paridad militar con Chile. Según analistas independientes se podría lograr si el Perú refuerza urgente y eficazmente el poder de la FAP, su defensa antiaérea y  su capacidad blindada y antitanque.

El primer deber  de un gobierno es no correr  ningún  riesgo frente a una objetiva amenaza externa  que pueda afectar la integridad  del Estado. Y sobre todo, en el caso de Chile, humillar de nuevo a todos los peruanos. Si este gobierno nacionalista no quiere ser un día estigmatizado como el peor gobierno de  la historia del Perú,  debe tomar muy en serio la amenaza chilena. 

No debe darle mayor importancia y prioridad al VRAE que a Chile. Porque, si bien  la amenaza narco-subversiva es importante, en verdad  es más  un problema de falta de Estado, mientras que la amenaza chilena, va dirigida contra la integridad y el honor del mismo Estado  peruano.

La verdad es que si este gobierno no cumple con el principal deber que tiene todo gobierno, que  es la defensa de la integridad y del honor nacional ante una amenaza externa, y nos pasa  de nuevo algo militarmente catastrófico con Chile, no mereceríamos celebrar los 200 años  de nuestra independencia como Estado y Nación.


* Embajador SDR. Artículo publicado en la revista «QUEHACER», Nº 186 del 5/7/2012. Consulta 22/7/2012.
http://www.desco.org.pe/apc-aa-files/6172746963756c6f735f5f5f5f5f5f5f/18_De_Rivero_qh_186.pdf 

lunes, 25 de junio de 2012

Mar de Grau: Territorio Marítimo del Perú


La CONVEMAR agrede al Perú
Hugo Ramírez Canaval*
 
Alguien dijo: “Se puede engañar a todos por un tiempo; se puede engañar a algunos todo el tiempo; pero no se puede engañar a todos, todo el tiempo”.  Aunque algunos peruanos que después de 20 años de silencio han sido despertados recién en el año 2001 -a raíz de que el 09 de Enero de 2001 el Perú emplazó a Chile ante la ONU para arreglar lo de la “delimitación”- argumentan  forzadamente como si todos  vinieran  de un “cursillo” con un “libreto” que parece repartido por las NN.UU. en plan de convencer a los peruanos en favor de la adhesión a la Convención del Mar, vemos con alegría que cada vez son menos y ya nadie les hace caso.

Todos los candidatos y todas las organizaciones sociales durante la campaña electoral de 2011 han manifestado su oposición a la firma de la “Convemar”. Hasta el Presidente del Congreso de entonces, les ha dicho: “que lo vea el próximo”. ¡No hay una sola organización social en el Perú que esté de acuerdo! Cuando el Congreso les propuso “referéndum”,  los abanderados se opusieron.

Me propongo demostrar cómo es que “La Convención del Mar agrede al Perú”, y para el efecto, presento a consideración de su elevado criterio estimado lector,  unos argumentos:

1) Con el Decreto Supremo N° 781 del 1° de Agosto de 1947, el ilustre Presidente José Luis Bustamante y Rivero fijó el “dominio marítimo del Perú” declarando la soberanía y jurisdicción nacionales, hasta el límite de las 200 millas, para proteger el mar más rico del mundo, que nos fue dado por Dios para alimentar a nuestro pueblo, en compensación por la falta de lluvias que nos impiden tener una adecuada agricultura.

2) Los grandes intereses pesqueros -y luego los mineros- del mundo, organizaron la Convención del Mar, con la finalidad única de destruir la tesis de las 200 millas con la que 3 países tercer-mundistas “se habían atrevido” a poner trabas a la explotación del mar más rico del mundo aún no depredado por ellos…Es decir: “Si no se hubieran dado las declaraciones de soberanía en las  200 millas, nunca  -nadie- hubiera organizado la Convención del Mar para combatirlas”.

3) Ahora, hablando de la propia “Convención del Mar”,  mi  mejor argumento es su filosofía,  su razón de ser, la finalidad de su creación, el meollo del que nunca quieren hablar los “convencionistas”…  
   
Yo tomé consciencia de la gravedad de la Convención recién al conocer las primeras páginas de un librito con el título de “La Convención de las Naciones Unidas sobre el Derecho del Mar”. Con leer solamente la “Introducción” y el “Preámbulo”... ¡abrí los ojos!

a. En la “Introducción” nos dicen con la mayor claridad: “...los espacios marinos están estrechamente ligados y han de considerarse en su conjunto.”.
En otra parte, dicen: “La Convención representa un intento de dar una verdadera universalidad al empeño de llegar a un ‘orden económico internacional justo y equitativo...”.   

Comento: Esto lo entiendo como que los que se creen “países rectores” nos quieren obligar a aceptar la decisión de ellos, de que los espacios marinos mundiales se deben ver “en su conjunto” (los que tenemos el mar más rico del mundo en la misma canasta con los que ya lo tienen depredado), dentro  de las ideas rectoras del “nuevo orden económico internacional”, para que un país depredador que está ubicado en las antípodas del Perú, tenga un “acceso  justo y equitativo” para asolar nuestro mar con grandes flotas -incluidos buques factoría- y llevarse los alimentos de nuestro pueblo. ¡Y hay peruanos que quieren que eso suceda...!

b. En el “Preámbulo” comienzan diciendo: “Los Estados Parte de esta Convención, inspirados en el deseo de solucionar con espíritu de comprensión y cooperación mutuas todas la cuestiones relativas al Derecho del Mar […] han acentuado la necesidad de una nueva convención sobre los derechos del mar que sea generalmente aceptable...”.

Comento: Nos sonríen y palmean la espalda con eso de “espíritu de comprensión y cooperación mutuas” ¿de qué cooperación mutua hablan?, ¿mutua?; pero luego nos anuncian con rigor, un nuevo derecho del mar “que sea generalmente aceptable” ¡porque nuestras 200 millas no son “aceptables”  para ellos, pues!

¡MAS CLARO...NO  NOS LO PUEDEN DECIR...!

En otra parte, el “Preámbulo” remarca con énfasis: “La Asamblea General de las Naciones Unidas declaró solemnemente, entre otras cosas, que la zona de los fondos oceánicos y su subsuelo fuera los límites de la jurisdicción nacional así como sus recursos, son patrimonio común de la humanidad, cuya exploración y explotación se realizará en  beneficio de toda la humanidad...”.

Comento: El Art. 3, asigna una jurisdicción nacional de  12 millas marinas... ¡Nada más!; pero el Art. 2.3 dice: “la soberanía sobre el mar territorial se ejerce de acuerdo con esta Convención; es decir: ¡soberanía…ni en las 12 millas de mar territorial!
   
Hay  peruanos que dicen que esas 12 millas son mejor que las 3 millas del antiguo Derecho.
Hay otros que dicen “el Perú nunca ha tenido 200 millas de Mar Territorial”. Otros, en su delirio, dicen que “Bustamante y Rivero es el culpable de todos estos problemas...”.

Es necesario aclarar lo que significa La ZONA. Un término y una realidad de la Convemar, de la que NO les gusta hablar, a los abanderados de la adhesión. Veamos:

El Art. 1.1 de la Convemar crea La Zona, y dice que: “comprende los fondos marinos y oceánicos y su subsuelo fuera de los límites de la jurisdicción nacional.”.
El Art. 136 dice que la Zona y sus recursos son “patrimonio común de la humanidad.”
El Art. 137.1 dice: “Ningún Estado podrá reivindicar o ejercer soberanía ó derechos de soberanía sobre parte alguna de la Zona o sus recursos”.
Para que no queden dudas, el Art. 137.2, dice: “Todos los derechos sobre los recursos de la Zona pertenecen a la humanidad. Son recursos inalienables.”
En lo que sería “la Zona” del Perú, (dentro de muestras 200 millas) existen grandes cantidades de petróleo y nódulos polimetálicos, (de Talara para el sur),  los cuales –igual que la pesca- pasarían a ser “patrimonio común de la humanidad”.

En relación con los recursos vivos los abanderados de la adhesión citan solamente el Art. 61.1: “El Estado ribereño determinará la captura permisible…” pero nunca citan los siguientes: 61.5 Dice que todos los Estados interesados pueden participar en esos cálculos;  62.2 que dice: “Cuando el Estado ribereño no tenga capacidad para explotar toda la captura permisible, dará acceso a otros Estados al excedente de la captura permisible...”. El Art. 62.4 dice que toda la legislación sobre la Zona Económica Exclusiva deberá ser adecuada en consonancia con lo que dispone la Convención; los artículos 69.3 y 70.4 señalan que aunque el Estado ribereño pueda pescar toda su captura permisible, deberá permitir la participación de todos los Estados interesados, en condiciones satisfactorias para todos…

¡Y así…hay peruanos que dicen que en la Convemar no afectará la soberanía del Perú!

Por todo lo expuesto, AFIRMO: LA CONVENCIÓN DEL MAR AGREDE AL PERU.

* Contralmirante MGP. Colaborador de «Foro Geomarítimo».

miércoles, 13 de junio de 2012

Geoeconomía: ecología sostenible


LAS CIENCIAS SOCIALES Y LA CRISIS MUNDIAL
Oswaldo de Rivero*

Al no predecir ni siquiera lejanamente la caída del muro de Berlín, el colapso de Wall Street, la persistencia de la actual crisis económica, la indignación social mundial y la rebelión del mundo árabe, las ciencias sociales han perdido confiabilidad en los medios académicos europeos y norteamericanos.


Estas ciencias han probado que no pueden predecir eventos humanos globales complejos porque, a diferencia de las ciencias duras como la biología, la física y la química, no pueden repetir experimentos que le den certeza a sus hipótesis. A esto se suma que las ciencias sociales, al estudiar las relaciones humanas, no dejan de estar además, imbuidas de ideología. 

De todas las llamadas ciencia sociales, la economía es hoy la menos confiable porque influyó en las decisiones políticas que llevaron al mundo al Crash del 2008. Esto se debió, sobre todo, a que la economía “moderna” enseñada en las universidades y las «business schools» de los Estados Unidos, usando fórmulas matemáticas difundieron como ciencia, que el mercado se puede regular solo. Los “modernos” economistas pretendieron así convertir la economía en una ciencia exacta que tenía fórmulas que permitían que el capitalismo no tuviera ciclos recesivos.

Hoy, estos economistas “modernos” están desprestigiados, Estados Unidos y Europa casi arruinados y los economistas sensatos norteamericanos están tratando de revisar los fundamentos de la ciencia económica organizados hoy en un movimiento llamado: “The New Economy Movement”. 

Lo cierto es que las ciencias sociales, sobre todo la economía, no tienen hoy planteamientos creativos para salir de la crisis. Y esto, porque la actual crisis, no es solo económica y social, sino una compleja crisis de civilización.

En efecto, si examinamos la humanidad podemos afirmar que esta tiene hoy muchas culturas pero una sola civilización, que es la civilización urbana global que se expande imparable por todos los países sean estos pobres, ricos o con diferentes culturas. 

Esta civilización urbana planetaria ha hecho crisis porque es incapaz de resolver dos problemas fundamentales para su viabilidad. Primero, no puede sustituir su energía fósil que vomita gases que recalientan peligrosamente el planeta. Segundo, tampoco puede cambiar sus patrones de consumo que están creando escasez de agua, alimentos y convirtiendo al planeta en un basurero.

Gran parte de los economistas y también de los sociólogos no se dan cuenta que la actual crisis no es solo una grandiosa crisis económica y social, sino una crisis de civilización, de un estilo de vida urbano que es ecológicamente insostenible, que fue financiado por un capitalismo especulativo que otorgó créditos riesgosos que crearon normes deudas, tanto privadas como públicas, que hoy son impagables. 

Si los “científicos” sociales quieren recobrar confiabilidad conociendo con certeza hacia dónde se dirige la humanidad, será necesario que adquieran conocimientos de las ciencias naturales, en particular ecológicas, para poder pensar en la realidad física del planeta. Si hacen esto, los economistas podrían al fin darse cuenta que el PBI mundial crece pero el planeta no.


* Embajador SDR. Artículo publicado en LaPr1mera» el 12/6/2012. Consulta el 13/6/2012.

martes, 29 de mayo de 2012

Perú, país marítimo portuario


PERÚ INVERTIRÁ US$3 MIL MILLONES PARA MEJORAR PUERTOS*

Perú espera inversiones por 3 mil millones de dólares para modernizar sus puertos durante los próximos cinco años, en busca de reducir la brecha en infraestructura, aseguró el ministro de Transportes y Comunicaciones (MTC), Carlos Paredes, quien precisó que la mitad de la inversión provendrá de iniciativas  privadas, y la otra parte será fomentada por el Estado a través de asociaciones público privadas. “El país se encuentra muy rezagado en el ranking mundial de infraestructura portuaria, 106 entre 142 países, por ello la brecha en inversiones e infraestructura es enorme”, afirmó la autoridad.

Según la Cámara de Comercio de Lima, la brecha en infraestructura portuaria asciende a 4 mil millones de dólares y se extiende en toda la costa del país sudamericano.

El ministro de Transportes afirmó que el interés del gobierno es el desarrollo de todos los puertos de la  costa, a través de la modernización de la estatal Empresa Nacional de Puertos (ENAPU) y el fomento de las asociaciones público privadas. “Necesitamos modernizar una empresa como ENAPU, que sea eficiente, de manera que pueda gestionar esos puertos, que son necesarios para sustentar la  actividad económica del país”, refirió el ministro
Paredes.

El funcionario remarcó que es responsabilidad del Estado hacer inversiones en puertos que actualmente no se ven atractivos, pero que a futuro tienen un gran potencial. Paredes dijo que la competitividad del país depende del desarrollo de su infraestructura portuaria, en la medida que a través de los puertos se moviliza el 85 por ciento del comercio en el mundo.

El Callao, donde se realiza el 70 por ciento del movimiento de carga marítima del país, concentra gran parte de las inversiones que planea ejecutar el sector privado. DP World de Emiratos Árabes Unidos, una de las cuatro operadoras de puertos más grandes del mundo ejecuta actualmente un plan de modernización de unos 700 millones de dólares en el muelle sur del puerto del Callao.

Mientras que en el muelle norte, APM Terminals, también una de las cuatro operadoras de puertos más grandes del mundo propiedad del grupo danés AP Moller-Maersk , espera invertir unos 750 millones de dólares, según datos del sector.

* Artículo publicado en el diario «El Comercio» de Lima, Perú. Consulta 29/05/2012.
http://www.mundomaritimo.cl/noticias/peru-invertira-us3-mil-millones-para-mejorar-puertos